
Luis Mares en la Iglesia Comunitaria Unida Metodista durante la celebración del Día Mundial del Sida. Foto Javier Castaño
Por Javier Castaño. —
“Sabía desde niño que era normal, aunque diferente, y conocí muchos casos de Sida cuando estudié medicina en Lima, Perú”, dijo Luis Mares entre sollozos. “Me enamoré de Angel, un puertorriqueño y terminé viviendo en Nueva York. Un día cualquiera me enteré que Angel era positivo al HIV, aunque no me contagió”.
Luego de la muerte de Angel en el 2003 fue cuando Mares comenzó a sufrir de depresión y ansiedad y terminó usando drogas y acostándose con varios hombres.
Habló por primera vez de esta experiencia el jueves de esta semana (primero de diciembre) en la Iglesia Comunitaria Unida Metodista de la avenida 35 en Jackson Heights, Queens. La Comisión Latina sobre el Sida estaba conmemorando el Día Mundial del Sida, una actividad que se realiza desde 1988.
El testimonio de Mares despertó empatía y aplausos entre los asistentes a esta ceremonia en donde se leyeron los nombres de decenas de muertos por el Sida.
“Estamos recordando los muertos y a quienes dejaron, a las víctimas silenciosas de esta enfermedad que aún nos afecta”, dijo Daniel Leyva de la Comisión Latino sobre el Sida y encargado de este evento de grupos de fe que promueven la concientización y educación sobre el Sida y el HIV, el virus que produce el Sida.
“Necesitamos la solidaridad permanente de los grupos religiosos para combatir el estigma alrededor de esta enfermedad que sigue afectando a nuestra comunidad”, dijo Guillermo Chacón en mensaje de video. Chacón es el presidente de la Comisión Latina sobre el Sida.
Jorge Benítez, de Columbia University, habló del futuro de esta enfermedad: “Hemos desarrollado 30 experimentos médicos para tratar a los pacientes con HIV y mejorar sus vidas. También hemos desarrollado la píldora PrEP que protege a las personas de esta enfermedad. En el mundo hay 39 millones de pacientes de HIV, en el 2021 hubo 30 nuevos casos en Estados Unidos y en el 2014 hubo tres personas que se curaron. Esto nos da esperanza”.


La aprupación Capella Sur. Foto Javier Castaño
La esperanza que necesita Mares para seguir viviendo.
“Los gays somos seres humanos y nadie tiene por qué darnos la espalda. En la ciudad de Nueva York, la mejor del mundo, si eres positivo de HIV puedes conseguir trabajo y recibir ayuda para pagar la renta y obtener la medicina y la comida””, dijo Mares. “Yo ahora me dedico a educar a los demás sobre esta enfermedad, algo que me gusta mucho hacer porque nunca he perdido la esperanza y más ahora que tengo un nuevo novio”.
Durante esta jornada de oración y recordación se contó con la música y los cantos de la agrupación Capella Sur que interpretaron ritmos del folklore latinoamericano en un tono solemne y religioso.
La reverenda Cartixta Domínguez fue la encargada de la oración final y dijo que debemos aceptar, tolerar y apoyar a los enfermos de Sida y portadores del HIV. “Dios, ayúdanos a vencer el Sida, a no discriminar y a construir un mundo de amor y respeto por los demás”, dijo la reverenda Domínguez al final del evento religioso y antes de que los asistentes compartieran un chocolate caliente en estos días fríos y ventosos.

