
Un desamparado montó su campamento en una estación del tren de la ciudad de Nueva York. Foto Javier Castaño
La ciudad de Nueva York ha desmantelado 1.531 campamentos de desamparados desde que el alcalde Eric Adams asumió la alcaldía. Un total de 104 personas que vivían en esos campamentos aceptaron los servicios de la ciudad.
El informe de la ciudad de Nueva York recoge datos de febrero al 18 de septiembre de este año y estipula que aún hay 128 campamentos activos a donde acuden personas a dormir.
La administración del alcalde Adams argumenta que es un éxito, mientras que los defensores de los desamparados no cantan victoria.
“Esta ciudad no funciona y no queremos que las personas nos llamen a decir que hay campamentos, sino que la policía salga todos los días a identificarlos y actúe”, dijo el alcalde Adams.
El Departamento de Policía, el de Parques, el de Sanidad y de Servicio a los Desamparados son los encargados de supervisar estos campamentos y ofrecer servicios básicos a los desamparados.
Meera Joshi, sub alcalde de operaciones de esta ciudad, dijo que la anterior administración no era pro-activa y solo 30 personas aceptaron recibir asistencia pública.
El objetivo de esta administración es retirar los campamentos y ofrecerle servicios a los desamparados, muchos de los cuales sufre de problemas mentales.
Jacquelyn Simone, directora de política de la Coalición para los Desamparados, dijo que esta estrategia no es suficiente ni efectiva. “Hay injusticas en la manera como se administran los impuestos para ayudar a los más vulnerables y eso debe cambiar”, dijo Simone.


