El Departamento de Asuntos del Consumidor y Protección del Trabajador (DCWP) llegó a un acuerdo con ASA College, una de las instituciones de educación superior más grandes de esta ciudad, porque sus anuncios publicitarios eran engañosos.

Algunos de los anuncios que utilizó ASA Colleges a comienzos de este año en los trenes y redes sociales, estaban destinados a atraer inmigrantes. Decían que podían conseguir visas para que vivieran en los Estados Unidos de manera legal. Que los estudiantes se podían graduar en 16 meses, cuando eso no es posible. Y que recibirían entre 4.000 y 8.000 dólares luego de la graduación, cuando en realidad era una beca con múltiples limitaciones y difícil de conseguir.

Vilda Vera Mayuga, comisionada de DCWP, dijo que los inmigrantes provienen de muchas partes del mundo y no iban a permitir este abuso. “Todos los negocios deben de acogerse a las leyes de la ciudad de Nueva York y nuestro departamento está siempre listo para defender a los neoyorquinos, en especial a los más vulnerables”, dijo la comisionada Vera Mayuga.

“La educación universitaria es un derecho humano y las instituciones no deben de engañar a los estudiantes con falsas promesas”, dijo la concejal Marjorie Velázquez.