Marcia Gomezcoello se graduó en medicina y también es escritora y poeta. Foto Marcela Álvarez

Por Marcela Álvarez — 

A Marcia Gomezcoello no le alcanzan las horas del día para hacer lo que quiere. “Vivo siempre ocupada, soy una mujer que nunca está quieta. Sinceramente le digo que para mí el tiempo es demasiado corto porque tengo muchísimos planes”, dijo esta dinámica mujer a quien encontramos en la reciente Feria del Libro Hispana/Latina de NY, que se celebró en la Renaissance Charter School de Jackson Heights, Queens.

Narradora, poeta, compositora y gestora cultural, en la feria mostraba orgullosa sus libros al tiempo que reconocía la importancia de la misma.  “Este evento es muy importante porque da a conocer a escritores hispanos, que de otra manera no tendrían una plataforma para compartir sus libros. Las editoriales no dan oportunidad a escritores no conocidos, solo se enfocan en las celebridades, a los famosos les abren las puertas”, dijo Gomeacoello.

Ganadora del Concurso Internacional de Cuentos organizado por Latin American International Alliance, Gomezcoello tiene tres novelas: El ojo de la muerte, La reliquia (invasión mortal) y Yo exterminé el último hombre, publicadas por la editorial LACUHE de NY, la cual colabora con escritores de bajos recursos.

Desde 2018 dirige Tardes literarias y artísticas, un programa con el apoyo de la Queens Public Library de Corona. “Mi propósito es mezclar el arte con la literatura, ahí presento a los artistas hispanos. El trabajo es voluntario”, añadió Gomezcoello. “Me siento realizada cuando escribo, porque me gustaría dejar un legado para crear conciencia en la gente sobre el perdón, la superación personal, la lectura, la música, por que además soy compositora, hago música. Mis hijos tocan piano y violín”.

Gomezcoello vino de paseo a Nueva York “y resulta que… es un cuento [sonríe]… me quedé porque conocí a mi esposo en una fiesta. A raíz de eso ya no quise regresar al Ecuador, nos enamoramos, nos casamos y nos quedamos aquí hasta el día de hoy. Dejé atrás mi carrera de doctora y me quedé en casa para cuidar a mis dos hijos”.

Sobre esos primeros años Gomezcoello agregó: “El proceso de adaptación fue horrible, yo era jefa en un hospital de mi provincia allá, pero acá todo es distinto. El día se convirtió en noche, le soy sincera, fue un choque brutal porque todo el sistema es completamente diferente”.

Gomezcoello desborda vitalidad y ganas de trabajar por la comunidad.  “También he dado talleres de crochet a las señoras de mi barrio, para que aprendan y luego puedan vender sus cositas hechas a mano, como llaveritos, prendas, gorros. Les enseño gratis. En una ocasión donamos los gorritos a niños enfermos en una clínica, además les presentamos una canción que escribí y que se puede escuchar en mis canales de You Tube”, dijo Gomezcoello.

Opina que el gran mal de hoy es “la soledad de las personas. La sociedad se ha convertido en un robot, por culpa de los teléfonos inteligentes. Y también porque hay mucha gente que no apoya la cultura, la lectura, no les interesa. No entienden que leer es el camino para abrir la imaginación. En la lectura está el éxito. Mi mensaje para los hispanos es ese: lean mucho y que acostumbren a sus hijos a leer”.