
A Mélida Arteaga Erazo no le gusta quedarse en casa, disfruta jugar naipes y verá el mundial. Foto Marcela Alvarez.
Por Marcela Álvarez —
Mélida Arteaga Erazo habla con energía y claridad, a pesar de las dolencias físicas: visión limitada, artritis, dolor en los hombros, operación en una pierna, etc. Dijo con orgullo que “la mente la tengo nítida, estoy atenta a todo. Me gusta leer sobre todo el periódico para estar al día con las noticias. Así como me ve, sigo activa. No me quedo en casa por nada. Salgo todos los días”.
Sobre la mesa mantiene su celular y los naipes. “La vida para mí es algo precioso, bello, pero sabiéndola vivir y sabiendo portarse bien, cumpliendo con todos los mandamientos de Dios. Soy muy creyente, y así moriré, agradeciendo a Dios. Me acuesto cada noche después de oír la misa”, dijo Arteaga.
Es de Pisagua, Prov de Los Ríos, Ecuador. A los 7 años, junto a sus hermanas, quedó huérfana de madre. “Éramos bien pobres, imagínese mi papá criando a tres niñas. De grande trabajé como los hombres en plantaciones de arroz, cortando y cargando racimos de plátanos. No sé cómo Dios me daba tanta fuerza para levantar tanto peso. Yo andaba a caballo cargando los racimos”.
Cuenta que también fue dueña de un restaurant en Guayaquil, donde vivió casi cuarenta años. “La cocina es un trabajo muy duro, hay que saber ordenar y ser líder”, recuerda Arteaga.
Sin duda, esa fuerza la llevó a criar seis hijos, todos profesionales. “Mi esposo enfermó mucho y falleció. Murió muy pronto, así que me quedé sola, viuda, pero salí adelante, gracias a Dios él me dejó una buena casa, pero resultaba muy grande para mí. Por eso acordamos que podría venir a Nueva York, porque mi hija vivía aquí desde hace tiempo, y ella quería traerme. Mi hijo mayor es médico, me envía dinero cada mes para mis cosas, igual mi hija con la que vivo, siempre pendiente de mí, también cada semana me da dinero. Hasta el día de hoy, nunca me falta nada, tengo unos hijos maravillosos”, añade esta fuerte mujer.
Arteaga vive en Jackson Heights desde hace 15 años, se distrae con los naipes “por que realmente mucho no puedo moverme y entonces las cartas son mi pasatiempo. Jugamos para distraernos, para mantener activa la mente, nos reímos mucho”.
En tiempos del mundial de fútbol, las preguntas obligadas: ¿Seguirá la fiesta en Catar? ¿Cuáles son sus equipos preferidos? “Sí, voy a mirar el mundial, con Ecuador en primer lugar, el domingo vamos a ganar. Estaré lista desde muy temprano. También le voy a Estados Unidos, y me gusta mucho Portugal por Cristiano Ronaldo, que está guapísimo”, dijo con una sonrisa pícara.
“En Ecuador, soy emelecista hasta los huesos”, dijo Arteaga en referencia a Emelec, el cuadro azul que es el segundo más popular de dicho país. “Cuando yo vivía allá, era lindo cuando un hijo, que es de Barcelona, ponía la radio a todo volumen cuando ganaba su equipo para que todos escuchemos”.
Arteaga también se prepara para disfrutar las fiestas navideñas en su tierra natal.

