El alza exorbitante del precio de los medicamentos es cuatro veces la tasa de inflación.

150 voluntarios de todo el estado de Nueva York se reúnen en el Capitolio estatal para pedir a los legisladores que respalden la importación segura de medicamentos, divulguen los acuerdos que demoran la introducción al mercado de medicamentos genéricos menos costosos y luchen contra la manipulación de precios

En respuesta al aumento exorbitante de los medicamentos recetados —que supera cuatro veces la tasa de inflación— y al hecho de que los habitantes de Estados Unidos pagan los precios más altos del mundo por medicamentos de marca, AARP Nueva York lanzó una campaña de apoyo a medidas legislativas que ayudarán a los residentes del estado de Nueva York a obtener los medicamentos que necesitan sin caer en la ruina financiera.

Alrededor de 150 voluntarios de AARP de todo el estado se reunieron hoy en el Capitolio estatal para pedirles a sus legisladores que respalden el paquete de medidas, al tiempo que AARP Nueva York distribuyó anuncios en el territorio estatal que recomiendan urgentemente la aprobación y aplicación de los proyectos de ley.

La campaña es parte de la iniciativa nacional de AARP “Basta con medicamentos costosos” (#StopRxGreed) e incluirá activismo comunitario continuo y publicidad paga durante el resto de la sesión legislativa estatal de este año, en apoyo de leyes para:

  • Permitir la importación segura de medicamentos recetados a precios sustancialmente más bajos de los que pagan actualmente los residentes del estado de Nueva York (S5682 –Skoufis /A7588–Gottfried);
  • Obligar a las compañías farmacéuticas a revelar los acuerdos de “pago por demora” en los que pagan para demorar el ingreso al mercado de medicamentos genéricos menos costosos (S5169-Biaggi/ A7196 – DenDekker), y;
  • Otorgar poder al fiscal general del estado para procesar a los fabricantes de medicamentos por manipulación de precios (S1798 – Rivera/ A3829 – McDonald; y S141 – Carlucci/ A6606 – Crespo).

“Debemos detener el continuo aumento del costo de los medicamentos recetados cuando tenemos una población que envejece y cuyos adultos mayores toman un promedio de 4.5 medicamentos al mes”, dijo Beth Finkel, directora estatal de AARP Nueva York. «Estos proyectos de ley presentan una forma inmediata, tangible y eficaz de que nuestros legisladores ayuden a proteger a sus constituyentes».

“AARP está trabajando en Washington y en las capitales estatales de todo el país para aprobar leyes bipartidistas sensatas que reduzcan los precios de los medicamentos recetados ahora”, dijo la presidenta nacional de voluntarios de AARP, C. Alicia Georges, del Bronx.

“No es justo que los residentes del estado sigan sin conocer las razones por las que no pueden tener acceso a versiones menos costosas de sus medicamentos», dijo la senadora estatal Alessandra Biaggi (demócrata, Bronx/Westchester), patrocinadora del proyecto S5169. “El propósito de este proyecto de ley es hacer responsables a las compañías farmacéuticas y sacar a la luz los acuerdos dañinos que existen entre los fabricantes de fármacos que contribuyen al costo inalcanzable de medicamentos que salvan vidas”.

“Yo pagaba casi $2,000 al año para tomar Eliquis dos veces por día luego de dos embolias pulmonares, aun con seguro para medicamentos recetados”, dijo Luis Cancel de Brooklyn, uno de los más de 100 socios de AARP que respondieron en algo más de una hora una encuesta en línea sobre el alto costo de los medicamentos el mes pasado. “Mi esposa es de Brasil, y cuando fuimos allá a visitar a nuestros hijos y nietos descubrí que podía comprar exactamente el mismo medicamento del mismo laboratorio —Bristol-Myers Squibb— por una pequeñísima fracción del costo, sin ningún subsidio. En Estados Unidos están estafando a los consumidores y a las compañías de seguros de salud, y eso no puede continuar».

“Es indignante que se fuerce a las personas en el país a pagar exponencialmente más que lo que se paga en otros países por medicamentos que salvan y mejoran la vida —incluso medicamentos creados por empresas estadounidenses que utilizan la investigación financiada con dinero de los contribuyentes—”, dijo Richard N. Gottfried, presidente del Comité de Salud de la Asamblea. “Estamos orgullosos de trabajar con AARP y otras organizaciones que representan a millones de residentes del estado de Nueva York para corregir esta injusticia y permitir la importación mayorista de medicamentos recetados desde países como Canadá”.

Los precios de los medicamentos recetados de marca aumentaron en promedio un 8.4% desde los años 2006-2017, mientras que la tasa general de inflación aumentó solo el 2.1%. Solamente en el 2015, los precios minoristas de 268 medicamentos de marca de gran consumo crecieron un 15.5%, al tiempo que la tasa general de inflación apenas aumentó un 0.1%. Muchos residentes del estado de Nueva York están luchando para equilibrar el costo de los medicamentos que necesitan y sus otras necesidades básicas, como alimentación, electricidad y agua, especialmente ahora que uno de cada seis residentes del estado tiene 65 años o más y aproximadamente el 14% de esos adultos mayores vive en la pobreza.

En el ámbito nacional, casi el 40% de los adultos mayores dicen que es posible que tengan que reducir otras necesidades básicas, como alimentos, combustible y electricidad, para poder afrontar el costo de los medicamentos recetados, según un estudio de AARP. El estudio reveló que el 39% de los adultos mayores no compraron un medicamento recetado —el porcentaje es del 46% en el caso de la población afroamericana— y el 63% dijeron que el costo de los medicamentos recetados es irrazonable.

El Gobierno canadiense estima que los consumidores de Estados Unidos pagan el doble que los consumidores de Canadá por medicamentos recetados patentados y un 20% más por medicamentos genéricos; en algunos casos, los fármacos se venden a precios diez veces más altos en Estados Unidos que en Canadá.

Las provisiones de los proyectos de ley que respalda AARP incluyen:

  • Requerir la certificación del secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. de que un programa de importación del estado de Nueva York cumple con los requisitos federales para garantizar tanto la seguridad del producto como el ahorro de los consumidores. El mercado farmacéutico ya es un mercado global; de acuerdo con información de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), el país importa más del 40% de sus productos terminados y el 80% de los ingredientes farmacéuticos activos.
  • Requerir que los fabricantes de medicamentos recetados divulguen los acuerdos que existen para demorar la introducción de medicamentos genéricos y autorizar al fiscal general del estado a publicar esos acuerdos para que los residentes puedan ver cuánto dinero pagan las compañías farmacéuticas para evitar que los productos competitivos más económicos lleguen a manos de quienes los necesitan, y por cuánto tiempo.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) estima que los acuerdos de «pago por demora» representan un costo de $3,500 millones para los consumidores del país, y encontró que dichos acuerdos prohíben la entrada de medicamentos genéricos por un promedio de casi 17 meses más allá de los plazos que establecen los acuerdos de patentes en ausencia de tales pagos, mientras los consumidores continúan pagando hasta un 85% más por los medicamentos de marca.

  • Otorgar poder al fiscal general para procesar judicialmente la manipulación de precios de los medicamentos recetados. Los patrocinadores del proyecto de ley hacen notar que la epinefrina, un medicamento inyectable empleado en el tratamiento del shock anafiláctico (choque alérgico), se disparó de $94 por un paquete de dos jeringas autoinyectables en el 2007 a más de $600 en la actualidad, y el costo del antiparasitario Daraprim aumentó desmesuradamente —de $13.50 a $750 por pastilla— luego de una adquisición en agosto del 2015.
  • Prohibir que los planes de salud aumenten el costo de un medicamento específico para el paciente durante el año de vigencia del seguro (S2849 – Breslin / A2969 – Peoples-Stokes).