Celina Da Silva vive sola y tranquila en Queens. Foto Marcela Álvarez

Por Marcela Álvarez  — 

Llegó hace 54 años desde su natal Rio de Janeiro y no regresó. Hoy, Celina Da Silvia suma 86 primaveras de vida y sigue muy contenta en el llamado condado del mundo.

“Yo amo vivir en Queens. Nunca he pensado mudarme a Florida, por ejemplo, como hacen otros. Allá necesitas tener un carro para todo, en cambio aquí no. Vivo sola en mi departamento y mi hija me visita regularmente. Aquí me quedo”, dijo Da Silva una mañana reciente.

El Jackson Heights que conoció hace unas décadas es muy distinto al de hoy. “He vivido en el mismo edificio desde que llegué. Por esa época había principalmente italianos, luego fue cambiando, llegaron más hispanos y hoy hay muchos asiáticos”.

Al rebobinar su vida Da Silva cuenta que primero vino su esposo, Horacio Da Silva, y luego ella con Regina, la hija de ambos. “Él vino contratado por una compañía de joyas. Y nos quedamos. Al principio trabajaba con mi esposo en la calle 47 y 6ta avenida en Manhattan, en el distrito de las joyas”, dijo Da Silva.

“Regina tenía solo diez años cuando llegamos. Ahora vive en Mineola y es secretaria en una oficina de abogados. En 2002 falleció mi esposo. En ese año me diagnosticaron diabetes, lamentablemente. Con esta enfermedad una debe cuidarse mucho”, añadió Da Silva.

Dice que tiene dos nietas que viven en South Carolina y Maryland.

Da Silva pasa sus días en paz. No teme vivir sola. Cuando puede viaja a Brasil y se queda mínimo un mes con sus parientes que residen en el municipio de Teresópolis, estado de Rio de Janeiro. “Es una zona montañosa conocida como Região Serrana”, agregó.

Quizás por el contacto permanente con su tierra natal, y a pesar de más de medio siglo en EEUU, Da Silva no ha perdido la tonada carioca que mezcla con inglés y un español básico. Camina pausado y con mucho cuidado, apoyada en un bastón. “Me caí en un mercado mientras empujaba el carrito para pagar. Me lástima la rodilla izquierda. La semana próxima debo ir al médico otra vez. También estoy perdiendo un poco la visión”, dijo Da Silva sin perder su buen humor.

En tiempos del mundial, la fiesta en Qatar toca a casi todos y Da Silva no es la excepción. Lamentó la eliminación de Brasil en cuartos de final ante Croacia. “Tengo el canal brasileño, O Globo, y lo ví ahí”, dijo Da Silva con tristeza.

Reconoció que no es muy futbolera como el resto de sus paisanos, pero igual es “torcedora” del Fluminense carioca. Cuando le preguntamos sobre el legado y lo que significa el Rey Pelé para Brasil y el fútbol mundial, Da Silvia dijo que “es un ídolo, nadie como él. El más grande”. El exfutbolista sigue delicado de salud en una cama de hospital.

En 1997 Da Silva obtuvo la ciudadanía estadounidense y desde entonces siempre ha sufragado. Es demócrata y votó por Obama. Sobre las recientes elecciones en Brasil dijo que “la verdad no me gustaba ni Lula ni Bolsonaro”.