El vicepresidente Mike Pence acepata derrota republicana y triunfo de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos.

El Congreso de Estados Unidos certificó este miércoles, bien entrada la noche, la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, tras una jornada que estuvo marcada por los disturbios que desembocaron en un asalto al Capitolio.

“Los votos para presidente de Estados Unidos son los siguientes: Joseph R. Biden Jr., del estado de Delaware, ha recibido 306 votos; Donald J. Trump, del estado de Florida, ha recibido 232”, notificó el vicepresidente Mike Pence al término de la sesión.

En total hay 538 votos del Colegio Electoral, por lo que se necesitan 270 para hacerse con la Casa Blanca.

Durante horas la sesión bicameral quedó en suspenso debido a la toma del Congreso por parte de un grupo de seguidores del presidente Donald Trump, que incluso se cobró la vida de una mujer que participaba en el asalto. Sin embargo, en torno a las ocho de la tarde, los legisladores -que habían tenido que ser evacuados- regresaron al pleno.

“Volvamos al trabajo”, dijo un lacónico Pence al retomarse la sesión, unas seis horas después de que los legisladores tuvieran que ser evacuados por causa de los altercados.

Pence, quien presidió el proceso de certificación de los votos del Colegio Electoral y a quien Trump ha criticado por no poner fin al proceso, pese a que el vicepresidente carece de la autoridad para hacerlo, lamentó que se trataba de “un día oscuro en la historia”.

“A los que trajeron el caos a nuestro Capitolio hoy, no ganaron. La violencia nunca gana, lo hace la libertad y esta es aún la casa del pueblo”, dijo el vicepresidente.

Igualmente, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, se dirigió directamente a los vándalos: “Han fallado (…) Se hará justicia”.

En Fotos: Manifestantes pro Trump entran al Capitolio por la fuerza
Mientras en la calle continúan las protestas en apoyo al presidente Donald Trump, algunos manifestantes entraron a la fuerza al Capitolio, en Washington, este miércoles 6 de enero de 2020. Las autoridades lanzaron gases lacrimógenos en un intento de controlar a la multitud y cortar el acceso a los manifestantes.

A pesar de que, mientras los legisladores permanecían a resguardo en algún lugar secreto de las entrañas del Congreso, se especuló en que se alcanzara un acuerdo para refrendar la victoria de Biden de la manera más rápida posible, finalmente se produjo una nueva objeción, que llevó a un nuevo receso en el hemiciclo.

Varias decenas de congresistas republicanos, así como el senador Josh Hawley, se opusieron a la certificación de los votos del Colegio Electoral del estado de Pensilvania.

Hawley justificó su decisión, que muchos consideraron que tan solo servía para enrarecer aún más el ambiente, afirmando que el Congreso es “el conducto apropiado” para enfrentar la preocupación de millones de electores sobre la legitimidad de los comicios.

De opinión muy contraria era el también senador republicano Mitt Romney, quien calificó la toma del Capitolio como un acto de “insurrección” y no dudó en responsabilizar de lo sucedido al líder de su propio partido y a quienes le bailan el agua.

“Estamos aquí reunidos debido al orgullo herido de un hombre egoísta y a la indignación de seguidores a los que deliberadamente ha desinformado durante los últimos dos meses”, acusó Romney, uno de los principales retractores de Trump dentro del Partido Republicano.

Estamos aquí reunidos debido al orgullo herido de un hombre egoísta”
Mitt Romney, senador de EE.UU.

Por su parte, en una intervención visceral, el senador Lindsey Graham, un fiel aliado de Trump durante sus cuatro años de presidencia, exhortó a sus compañeros de partido a aceptar la derrota republicana en las urnas: “Se ha acabado”.

“Joe Biden y Kamala Harris han sido elegidos legalmente y se convertirán en el presidente y la vicepresidenta de Estados Unidos el 20 de enero”, concluyó el Graham.

El demócrata fue proclamado ganador de los comicios hace justo hoy dos meses, el pasado 7 de noviembre, un resultado que posteriormente fue certificado por los distintos Colegios Electorales de cada estado; sin embargo, Trump ha rechazado hasta la fecha reconocer su derrota aferrándose a acusaciones infundadas de fraude electoral. Voa