Por Jaime Estades, profesor universitario y fundador del Instituto de Liderazgo Latino

Durante la Presidencia de Donald Trump (2016-2020) su administración creó un sinnúmero de leyes de inmigración por intermedio de órdenes ejecutivas que no necesitaban el aval del congreso de los Estados Unidos. Con esta táctica, la administración de Trump activó 472 órdenes para eliminar y crear un gran número de procedimientos y reglas legales en el sistema de inmigración de esta nación.

Jaime Estades.

Estas enmiendas fueron acompañadas por una retórica pública racista en la que describía a los inmigrantes, en especial a los de Suramérica y El Caribe, como salvajes, mal educados y sumamente peligrosos. Así creó una política popular implícita para otorgarle libertad a los gobiernos locales en los estados de discriminar abiertamente en contra de inmigrantes documentados, indocumentados, ciudadanos o residentes.

Como ya sabemos el martes 5 de noviembre de este año vamos a elegir presidente, senadores y representantes. Las encuestas no pronostican un ganador seguro en las tres ramas del gobierno federal.

De acuerdo a los expertos, se estima que para que un partido posea un verdadero poder de decisión legislativo, debe controlar no solo la presidencia, sino una de las dos ramas legislativas federales: Senado o Cámara de Representantes.

Si Trump gana la presidencia, además del Senado o la Cámara de Representantes o ambas, entonces su poder seria casi absoluto.

Esto es sin contar con la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, la cual tiene dos jueces nombrados por Trump durante su presidencia hace cinco años: Elena Kagan y Brett M. Kavanaugh, y otros tres jueces del mismo bando que fueron nombrados antes de que fuera presidente: John G. Roberts, Clarence Thomas y Samuel A. Alito, Jr. Esto le daría Trump una “súper” mayoría antiinmigrante y conservadora.

Así estaría garantizada su propuesta de crear una nueva agencia de inmigración en la frontera con México, la cual tendría un poder de decisión absoluto. Sin evidencias o procesos, podrían deportar a inmigrantes documentados o indocumentados.

Trump establecería un gobierno con poderes anárquicos sin ningún tipo de supervisión legislativa. Hay que tener en cuenta que estas políticas inmigratorias emanan de antiguas políticas ultra conservadoras y racistas en donde toda persona de color seria sospechosa de entrar ilegalmente al país.

El Heritage Foundation es una de las organizaciones de política social más conservadoras de los Estados Unidos. Estas son sus recomendaciones sobre inmigración en caso de que Trump sea reelegido como presidente:

 PROYECTO 2025 (HERTAGE FOUNDATION)

  1. Acelerar la campaña antiinmigrante y ejercer el poder presidencial absoluto sobre todo lo concerniente a inmigración. En otras palabras, actuar como un monarca absoluto con todo lo referente a inmigración.

Para lograr este poder extraordinario le sugiere “abolir el Departamento de Homeland Security”. De esta forma eliminar la burocracia y tener completo poder monárquico sobe todo lo referente a inmigración. Cualquier cosa que se le ocurra.

  1. El asilo político y humanitario es reconocido por las Naciones Unidas. Todos los países miembros deben de otorgar asilo humanitario y Estados Unidos es miembro de este organismo internacional. El Proyecto 2025 le sugiere al presidente no continuar con esta práctica y Trump está de acuerdo.

 

  1. Se le recomienda al presidente que desde el primer día de posesión, comience el proceso de deportación masivo en todo el país. En otras palabras, si esta nueva política inmigratoria es ejecutada, el sistema de inmigración sería tan débil y volátil que carecería de sentido. Sería el fin de la inmigración legal en los Estados Unidos.

Advertisements