
Las familias inmigrantes reciben tarjetas prepagadas para comprar comida y artículos para niños. Foto Dreamstime
La ciudad de Nueva York ha recibido a 184.000 inmigrantes indocumentados desde la primavera del 2022. El alcalde Eric Adams ha declarado la ciudad “en crisis” porque tiene que darles refugio y el costo ascenderá a 12.000 millones de dólares el año entrante.
Por eso desde el pasado 25 de marzo implementó un programa piloto para tratar de aliviar esta crisis. Una familia de cuatro personas, papá, mamá y dos hijos, recibe cada semana $350 dólares para que compre comida y artículos para bebés menores de cinco años. Estas tarjetas no pueden usarse para sacar dinero de las máquinas ATM u obtener efectivo en las tiendas. Funciona como el modelo federal de SNAP, una asistencia nutricional para pobres.
Las familias que reciban esta tarjeta están obligadas a firmar un acuerdo en el que se comprometen a dar buen uso de este servicio social. La tarjeta no es para inmigrantes solteros, sino para familias.
“Hemos escogido algunos cientos de familias para darles estas tarjetas que pueden usar en algunas bodegas o supermercados y hasta ahora vamos bien”, dijo William Fowler, secretario de prensa de la alcaldía de Nueva York. “Estamos reemplazando las cajas de comida, que muchas veces terminan en la basura, por estas tarjetas prepagadas que le ahorran a la ciudad más de 600.000 dólares al mes”.
Cuando las familias de inmigrantes llegan a Nueva York e ingresan a los hoteles, comienzan a recibir estas tarjetas por un mes. Luego de este mes, pueden volver a solicitarlas, pero no hay garantía.
Este programa piloto ha sido atacado porque “estimula” la llegada de indocumentados a este país. “Es un programa que le ahorra dinero a la ciudad e invierte en la economía local”, dijo el vocero Fowler.


