Paquita Jara-Muñoz y su esposo Fausto Muñoz conducen buses escolares desde hace más de dos décadas. Fotos Javier Castaño

“Cada año suben el seguro de los buses escolares y no podemos más”, dijo Paquita Jara-Muñoz, quien hace 22 años conduce un bus escolar en Queens.

Del 2016 al 2019 el seguro de su bus aumentó de 9,000 a 13,000 dólares y con la nueva ley que firmó el gobernador Cuomo el pasado primero de noviembre, su seguro puede subir a 22,000 dólares en el 2020.

“Es algo terrible que nos deja solo dos opciones, cerrar el negocio o subir el precio para transportar a los estudiantes”, dijo Jara-Muñoz. Además del seguro, cada seis meses los buses escolares tienen que pagar la inspección que asciende a 1,300 dólares.

En promedio, por cada niño sus padres pagan entre 35 y 45 dólares a la semana para que el bus los lleve y los recoja de la escuela. Con este aumento en los seguros, los conductores de buses no les queda otra opción que subir la tarifa por niño. La ciudad de Nueva York paga por el transporte de los niños de segundo y tercer grado que vivan en un área no mayor de 10 cuadras de la escuela pública. Los encargados de los demás estudiantes está obligados a pagar por el transporte de los alumnos.

“Esta ley no se puede cambiar y entra en efecto el primero de enero del año entrante, aunque sí podemos organizar a este gremio de pequeños empresarios para que el gobernador Cuomo modifique la estructura de los seguros y los dueños de buses terminen pagando menos”, dijo Eduardo Giraldo, empresario de seguros y quien está organizando a los conductores de buses escolares.

La nueva ley es la Section 370 y afecta a vehículos que transportan más de ocho pasajeros, como limosinas, furgonetas, buses que se desplazan entre aeropuertos y hoteles, además de buses escolares. Se estima que en la ciudad de Nueva York hay más de 3,000 buses escolares.

El empresario Eduardo Giraldo organizando a los conductores de buses escolares de Queens. Foto Javier Castaño

Los conductores de buses escolares de Queens se están organizando y planean una protesta en las escalinatas de la Alcaldía de Nueva York. También quieren presionar a los políticos electos.

El gobernador Cuomo hizo una enmienda en la ley que regulariza a los taxistas amarillos con el fin de que sobrevivan. Los conductores de buses escolares anhelan una enmienda similar.

“Además de detener la subida de los seguros de los buses escolares, también debemos de estandarizar las tarifas que cobramos a los padres de los niños”, dijo Salvador Morales, chofer de un bus escolar por los últimos siete años. Trabaja desde las 6:45 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde. Desplaza a 35 niños cada día y les cobra $35 por una vía y $45 por las dos vías, es decir, recogerlos en la mañana y después de las clases.

“Es un trabajo de mucha responsabilidad, tanto por fuera como por dentro del bus. Debemos estar seguros que llevan puesto el cinturón de seguridad y que no se están comportando mal o usando un lenguaje agresivo”, dijo Morales.

Al igual que Jara-Muñoz, Morales desplaza estudiantes en el área de Jackson Heights, Elmhurst y Corona.

Javier Castaño