Por Javier Castaño

El doctor Ted Long y el rastreador del virus Joseph Ortiz frente a la entrada principal del Hospital Elmhurst de Queens. Fotos Javier Castaño

En la ciudad de Nueva York se están realizando alrededor de 30,000 pruebas diarias de Coronavirus. El miércoles de esta semana fue un día de acción para incentivar a todas las personas a hacerse la prueba, sin importar si tienen o no síntomas.

En esta área, sólo hay que acudir al Hospital Elmhurst de Queens, sin cita previa, y en diez minutos puede hacerse las dos pruebas: la de anticuerpo para determinar si tuvo Coronavirus, o el examen para establecer si es portador de esta pandemia.

El objetivo es que en una semana se hagan la prueba 150,000 personas en esta ciudad.

“No tiene costo alguno y no hay que cumplir requisitos. Además, es confidencial”, dijo el doctor Ted Long, director ejecutivo de Test & Trace Corps en esta ciudad y quien acudió al Hospital Elmhurst a promocionar este evento. “Es un programa destinado a incentivar a comunidades que han sido impactadas por esta pandemia de manera más fuerte, como es el caso de este vecindario”.

El doctor Long dijo que este programa es esencial por tres razones: Las pruebas determinan quién está contagiado, el seguimiento de los contagiados y de las personas a su alrededor, y los enfermos reciben ayuda médica y otros recursos como comida.

En esta ciudad el rastreo de los contagiados ha llegado a 1,300 personas que comenzaban a tener los síntomas y recibieron ayuda.

Joseph Ortiz trabaja con el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York como ‘tracer’ o seguidor de contagiados. “Vamos hasta las casas de los posibles contagiados a ofrecerles información y ayuda. Llevamos nuestra identificación y la información necesaria para responder cualquier tipo de pregunta”, dijo Ortiz. “Lo más importante para nosotros es la confianza de la comunidad”.

Los voluntarios reciben instrucciones para salir a informar a la gente del vecindario. Foto Javier Castaño

En la estación del tren de la calle 74 y la Roosevelt, las voluntarias Jacqueline Coral, Erica Vallejo y Jessica Schabowski reparten información y tapabocas a los transeúntes.

En La ciudad de Nueva York hay 500 rastreadores que están recibiendo información cada día de las zonas más afectadas por el Coronavirus.