Los latinos y los negros son a las personas que más requisa la policía de Nueva York.

De ahora en adelante, si la policía de Nueva York lo detiene para requisarlo y no ha hecho nada, su información no podrá ser utilizada para nada. El gobernador Paterson firmó un ley que le impide a la policía mantener una base de datos de las personas que paran en la calle para requisarlas y no son acusadas de delito alguno.

La ley pasó, pero el alcalde Bloomberg y el comisionado de policía de la Gran Manzana, Raymond Kelly, siempre se han opuesto a esta nueva ley porque consideran que le quita un arma a la policía para combatir el crimen y el terrorismo.

“Esta ley no va en contra de la estrategia de la política de parar a alguien para requisarlo. Lo que hace es impedir el uso de información personal de inocentes que no han hecho nada. No es una práctica democrática”, dijo el gobernador Paterson.

“Albany son ha robado una valiosa arma para combatir el crimen y salvar vidas”, dijo el comisionado Kelly. “Sin esta base de datos nos demoraremos más en capturar criminales y quizás nunca los arrestaremos”.

:Como senador estatal de un área mayormente latino y negra, le doy la bienvenida a esta nueva ley. Esta práctica de guardar información para el futuro está asumiendo que ciertas personas está predestinadas a cometer crímenes por su raza y por condición social”, dijo José Peralta, senador estatal de Queeens. El concejal de Queens, Daniel Dromm, también está de acuerdo con la aprobación de la ley.

Paterson se reunió con Bloomberg y con Kelly, auque siguió defendiendo esta medida que impide el uso de información sobre personas inocentes que no son acusadas.

Cuando Paterson firmó la ley, a su lado estaba la concejal Melissa-Mark Viverito y el asambleísta Adriano Espaillat, además de otros políticos, incluyendo el Defensor del Pueblo Bill de Balsio y el Contralor John Liu.

El auspiciador de la ley fue el asambleísta de Brooklyn, Hakeem Jeffries, quien dijo en conferencia de prensa que en el 2009 la policía de esta ciudad paró a 574,304 personas y casi el 90 por ciento fueron negro e hispanos y el 10 por ciento fueron dejados en libertad sin acusaciónn alguna. Desde el 2006 se han parado a 2.5 millones de personas.