El plomo puede estar en paredes y ventanas del hogar y enfermar a los niños.

Desde el año 2005 se ha observado una reducción del 92 % en el número de niños menores de seis años de la ciudad de Nueva York que presentan niveles elevados de plomo en la sangre.

El número de niños con niveles elevados de plomo en la sangre se redujo un 54% desde 2014. El Departamento de Salud publicó su más reciente informe del 2019.

El año pasado se examinaron 352 567 niños menores de 18 años de la ciudad de Nueva York para detectar su exposición al plomo. De los niños examinados, había 3739 niños con un nivel de plomo en la sangre de 5 microgramos por decilitro (mcg/dL) o mayor, lo cual es 978 niños menos que en 2018, o un descenso del 21 %. El número de niños con niveles elevados de plomo en la sangre ha caído un 54% desde 2014.

Entre los niños que vivieron o pasaron tiempo en viviendas de la Autoridad de la Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA, por sus siglas en inglés), se observó una disminución del 24%, de 138 casos en 2018 a 104 casos en 2019.

“Un solo niño con un elevado nivel de plomo en la sangre ya es demasiado”, afirmó la comisionada de Salud, la Dra. Oxiris Barbot. “Como ciudad, seguiremos investigando de manera agresiva cada situación en la que se detecte un niño con un nivel elevado de plomo en la sangre. Y animamos a los padres de niños pequeños a que realicen la prueba para detectar el nivel de plomo en la sangre a los niños de entre 1 y 2 años, y a que llamen al 311 si descubren pintura descascarada o dañada en su casa”.

Durante el cuarto trimestre (octubre, noviembre, diciembre) del 2019, se registró 769 niños menores de 18 años con un nivel de plomo en sangre de 5 mcg/dL o mayor, eso supone una reducción del 22 % en comparación con los 982 niños registrados durante el mismo período de tiempo del 2018.