El azúcar es un gran peligro para la salud.

¿Qué tan tentador es una deliciosa torta de chocolate, un cafecito con azúcar, un delicioso pan caliente o cualquier alimento que nos haga sentir placer instantáneamente? Yo lo sé, es muy difícil de rechazar. Los alimentos azucarados son muy placenteros, pero también muy adictivos y dañinos para la salud. Veamos por qué y qu´d es lo que sucede en el cuerpo cada vez que consumimos algo dulce:

Lo primero que sucede es que se produce un pico del nivel de la “glucosa” en la sangre, por lo cual el páncreas (órgano encargado de producir la hormona insulina) secreta la cantidad necesaria de insulina para recoger, transportar y entregar esa “glucosa” a las células, moviéndose a través del torrente sanguíneo. Las células necesitan la glucosa como combustible, pero la capacidad de la célula (en particular de la mitocondria) para almacenar esta glucosa es limitada, entonces, si no la puede dejar allí porque la célula ya está llena, se la lleva a otros lugares de almacenamiento que tiene el cuerpo como son el hígado y los músculos. Si estos “almacenes” también ya están llenos, la insulina no tiene más opción que depositar la glucosa en los diferentes lugares donde haya tejido graso. Si la cantidad de glucosa que ingerimos es mayor a la que quemamos, se empieza a acumular en el tejido graso y es por esta razón que empezamos a subir de peso.

Con el aumento de peso, nuestro cuerpo se expone a un mayor riesgo de enfermedades crónicas muy debilitantes para la salud como son: la diabetes, el cáncer, la artritis, las enfermedades cardiovasculares (ataques cardíacos y derrames cerebrales), el Alzheimer, (el cual es denominado “la diabetes tipo 3”). Recurrentes picos de azúcar en la sangre también son los responsables de otros preocupantes síntomas como son: envejecimiento prematuro, niebla mental, acné, hígado graso entre otros. Nada amoroso para con nuestro cuerpo como pueden ver.

Para disminuir estos picos de glucosa en la sangre, lo primero que debemos hacer es restringir al mínimo el consumo de azúcares. Pero también podemos poner en práctica estas acciones: tomar agua con vinagre de manzana antes de comer. Comenzar el día con un desayuno salado. Para almuerzo o cena comenzar con una entrada de vegetales seguida de proteína y por último las harinas. Como postre una fruta entera. Evitar los jugos. Después de comer salir a caminar o moverse por 10 minutos. No es muy complicado, ¿verdad?

Instagram: Health.Coach.Paola

Advertisements