La juventud se aglomera, sin tapabocas, al frente de los restaurantes como ocurre en Northern Boulevard de Jackson Heights, Queens. Foto Javier Castaño

Por Javier Castaño

12,312 personas se han infectado de Coronavirus en East Elmhurst, Corona, Jackson Heights y Elmhurst hasta junio del 2020. Un total de 1,108 han muerto en esa zona. Corona es el barrio más afectado en Estados Unidos con 4,737 infectados y 409 muertos. En Jackson Heights se han muerto 240 personas e infectado 2,608, en su mayoría latinos.

Muchos latinos en Nueva York creen que esta pandemia es un invento del gobierno. Otros dicen que la infección ya pasó y no habrá más muertos. Algunos consideran que no hay necesidad de vestir tapabocas.

Pero la única verdad es que los latinos seguimos poniendo la mayoría de los muertos en esta nación.

¿A qué se debe esto? Un asunto cultural, un problema de hacinamiento y la necesidad de salir a la calle a rebuscarse el dinero para pagar las cuentas.

Carlos Beltrán le decía a la mesera del restaurante Barriles de Jackson Heights, Queens, que no se ponía tapabocas “porque no es necesario y este país no es como Cuba en donde obligan a la gente a comportarse como el gobierno quiere”. Beltrán dijo que tampoco le importan los cientos de muertos en este vecindario y tildó a las personas que se quejan de la falta de tapabocas de “comunistas ignorantes”.

Hasta junio de este año, en esta ciudad se han infectado 211,570 personas y han muerto 22,560.

En las noches, cuando los restaurantes suben el volumen de la música, la gente comienza a aglutinarse en los andenes de las principales calles de Queens. Los jóvenes comparten hookah y saliva, nadie guarda distancia para evitar el contagio y alrededor del 95 por ciento de las personas no visten tapabocas.

Es cierto que el número de muertos por Coronavirus en el estado de Nueva York se ha reducido a ocho por día. También es cierto que las hospitalizaciones y los enfermos entubados han mermado sustancialmente. “Pero aún estamos en riesgo de contagiarnos y debemos vestir tapabocas, guardar distancia y lavarnos las manos con frecuencia”, dijo el gobernador Andrew Cuomo.

En Westchester, donde hace varios meses se produjo un gran brote de Coronavirus, la semana pasada una estudiante que regresó de Florida para asistir a su graduación, terminó infectando al menos a otras cuatro personas.

Por eso el estado de Nueva York impuso cuarentena de dos semanas a los viajeros que provienen de estados como Alabama, Arizona, Arkansas, Florida, North Carolina, South Carolina, Texas y Utah. La multa a los infractores puede ascender a 10 mil dólares.

De los 50 estados, 30 han reportado un aumento sustancial en el número de infectados por Coronavirus. El gobernador de Florida, Ronald Dion DeSantis, dijo que el aumento de los casos se debe “a los jornaleros latinos” y reconoció que habían abierto la economía muy rápido. Pero la apertura sigue.

El viernes de la semana pasada en Florida el número de nuevos casos de Coronavirus superó los 9,000. El domingo la cifra superó 8,500 y DeSantis dijo que los nuevos casos se están concentrando en jóvenes de 18 a 44 años. La rumba sigue.

En el mundo se han infectado 10 millones de personas y ha muerto medio millón. Hasta finales de junio, en Florida habían 141,075 casos y 3,518 muertos.

De acuerdo al Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades, los latinos son el 18% de la población y el 34% de los casos de Coronavirus. En Carolina del Norte son el 10% de la población y el 46% de los infectados. En Wisconsin la relación es 7% de la población y 33% de infectados.

En el estado de California, los latinos son el 39% de la población y el 57% de los enfermos con Coronavirus. En su gran mayoría son trabajadores de plantas procesadoras de comida, agricultores, obreros de limpieza y empleados de supermercados y bodegas. Es el caso de Imperial County, al este de San Diego, con el más alto nivel de infección a nivel estatal y donde viven miles de latinos que trabajan en el agro. En San francisco los latinos son el 15% de la población y representan la mitad de los casos de Coronavirus.

“Quedarse en casa en un lujo que no tienen los latinos porque deben salir a la calle a ganarse el sustento diario”, dijo el doctor Kirsten Bibbins-Domingo de la Universidad de California.

En la fábrica de burritos congelados Ruiz Foods, en Central Valley, California, a los empleados les dijeron que si enfermaban de Coronavirus, se quedaran en la casa sin pago. Pero algunos se enfermaron y siguieron trabajando “para pagar las cuentas”, dijo Graciela Ramírez, quien ganaba $750 a la semana. “Nunca pensamos enfermarnos, hasta que nos contagiamos”. De los 1,500 empleados, 331 se contagiaron y ninguno ha muerto.

Ahora todos los empleados usan desinfectante, se lavan las manos con frecuencia y usan tapabocas. También han marcado los vasos, pocillos, platos y cubiertos con el nombre del empleado para que cada uno use el suyo y evitar contagios.

Este 6 de julio la ciudad de Nueva York iba a ingresar a la fase 3 reabriendo restaurantes, pero debido a que son el foco de nuevos contagios en otros estados, tanto el alcalde Bill de Blasio como el gobernador Cuomo decidieron cancelar esta apertura.

La indisciplina social termina por perjudicar la economía porque aplazan la reapertura de restaurantes, gimnasios y centros comerciales.