Inmigrantes fueron recibidos en Manhattan para ofrecerles servicios y refigio.

Una ley del estado de Nueva York multa a quien traiga a una persona que se convierta en “carga pública”, sabiendo de antemano que así será.

Por eso la administración del alcalde Eric Adams presentó una demanda de 708 millones contra 17 empresas de buses que han traído 33.600 indocumentados a esta ciudad desde el 2022.

La demanda presentada el jueves de esta semana en la corte suprema de Manhattan busca que estas empresas de buses ‘charter’ le paguen a la ciudad esa cantidad de dinero por haberle ofrecido refugio, comida, atención médica y otros servicios a los indocumentados.

“El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha usado a estos inmigrantes sin documentos como ‘peones políticos’ de manera inhumana y caótica y esta demanda es una advertencia a aquellos que quebrantan la ley de esta forma”, dijo el alcalde Adams.

Los empresarios de los buses han guardado licencio y el gobernador Abbott dijo que “esta demanda no tiene base y el alcalde Adams debe ser sancionado por actuar de esta forma”. Añadió que el primer mandatario de esta ciudad desconoce la Constitución y el derecho a viajar.

“Los inmigrantes viajaron de manera voluntaria a Nueva York luego de haber recibido autorización de la administración del presidente Biden para permanecer y viajar en esta nación”, argumenta el gobernador Abbott.

La demanda de esta ciudad fue presentada por Steven Banks, ex comisionado del Departamento de Servicios Sociales y quien representa a la firma de abogados Paul, Weiss, que también esta enfrentando en la corte a la administración del alcalde Adams que busca eliminar el mandato de “derecho a refugio” de cualquier persona que lo solicite.

En este último litigio, Banks está representando a Legal Aid Society y la Coalition for the Homeless que defienden a los desamparados y su derecho a refugio.

La ciudad opina que el abogado Banks, quien defiende y ataca en dos casos que tienen que ver con la crisis de inmigración, “no genera un conflicto de intereses porque no se relacionan en la corte”.

Al comienzo de esta crisis, el alcalde Adams y sus más cercanos empleados, dieron la bienvenida a estos indocumentados que llegaron en buses a la terminal de Port Authority de la calle 42 de Manhattan. Más de 150.000 indocumentados han llegado a esta ciudad en el último año y la ciudad busca 12.000 millones de dólares del gobierno federal para “sostener esta crisis” durante los próximos tres años. Hasta ahora se ha gastado $3.500 millones y 70 mil inmigrantes aún viven en los refugios y hoteles que ha dispuesto la ciudad.

Al final del año pasado, el alcalde Adams firmó una orden ejecutiva que obliga a las compañías de buses a notificar a esta ciudad con 32 horas de antelación sobre la llegada de los indocumentados. También obliga a los conductores de estos buses a dejar a los inmigrantes entre las 8:30 de la mañana y el medio día, solo entre semana. Existe la amenaza de confiscar los buses sino cumplen con esta orden ejecutiva.

Los choferes de esos buses han optado por dejar a los indocumentados en el estado de Nueva Jersey y luego son trasladados en tren a esta ciudad.