María Carrasco y Angie Mego recibieron las bicicletas con alegría Fotos Marcela Alvarez.

Por Marcela Álvarez  — 

“Esta bicicleta es una gran bendición, felicidad pura, porque me sirve como medio de transporte, y también para salir del stress. Estoy muy contenta y muy, muy, agradecida con NICE”, dijo María Carrasco, durante la feria de recursos de transporte organizada por New Immigrant Community Empowerment (NICE) y que se realizó en la Saints Constantine & Helen Greek Orthodox Church de Jackson Heights. NICE entregó 20 bicicletas (y los cascos respectivos) a miembros de su organización —mayormente inmigrantes recién llegados a Nueva York.

Angie Mego también recibió una bicicleta. “Quiero trabajar en construcción, ofrece muchas puertas y una como mujer debe aprovechar. Esta bicicleta significa mucho, me sirve para transportarme, buscar empleo, y para distraerme. Gracias a Dios he sido una de las beneficiarias, que no me imaginé, no lo puedo creer”, dijo una sonriente Mego, mientras abrazaba a Carrasco, a quien conoció en las clases de OSHA que ofrece NICE.

Asistieron a la feria Manuel Castro, Comisionado de la Oficina del Alcalde para Asuntos del Inmigrante (MOIA), y la senadora estatal Jessica Ramos, Participaron las organizaciones Vision Zero, NYC Consumer and Worker Protection, Bike New York, FAIR FARES, Transportation Alternatives, Families for Safe Streets, Riders Alliance, 34th Ave Open Streets y The Tacombi Foundation.

Las mesas ofrecían información sobre seguridad vial, derechos de los inmigrantes y repartidores, planes de salud accesible, transporte alternativo, etc. Se respiraba un ambiente de solidaridad en movimiento.

“Este evento es importante porque es bueno ver que los neoyorquinos están donando sus bicicletas y apoyando a los inmigrantes recién llegados, para que tengan un modo de transporte y que además les sirve para la salud y como medio de trabajo. Con esta feria enviamos un mensaje, que Nueva York sigue dándole la bienvenida los inmigrantes”, dijo Castro de MOIA y ex director de NICE.

La senadora Ramos dijo “queremos que los nuevos inmigrantes se puedan orientar, que conozcan sus derechos. Estas bicicletas son de mucha ayuda para facilitar su movilidad. Sabemos que les faltan sus permisos de trabajo entonces pues ojalá de esta forma les ayude, especialmente a los deliveristas de comida. Mucho de nuestro trabajo y enfoque es el pago y beneficio de los trabajadores sin importar si tienen papeles, el oficio que hacen, de donde vengan, etc. Lo importante es que puedan mantenerse ellos mismos y sus familias”.

Nilbia Coyote, directora ejecutiva de NICE y visiblemente emocionada, señaló: “Honestamente, este evento me genera mucha satisfacción, felicidad, esperanza. Esa es la palabra…. esperanza. Esta ayuda impacta a varios niveles, es ahorrar dinero en el metro, es hacer ejercicio y no pagar un gimnasio, incluso me atrevería a decir que nos ayuda con la salud mental. La idea es seguir impulsando estas medidas. Ver reunidas a personas importantes como el comisionado Castro, la senadora Ramos, junto a trabajadores de la ciudad al servicio de nuestro pueblo. Me siento muy feliz. Es la solidaridad que queremos ver crecer siempre”.

Las bicicletas, semi-nuevas y usadas (todas remodeladas) fueron donadas por neoyorquinos en empatía con los inmigrantes.

Para Yvert Rada la bicicleta es un regalo del cielo. Este joven llegó hace dos meses desde Venezuela. Sin perder tiempo, como le habían aconsejado, se acercó a NICE en la avenida Roosevelt y calle 71. “He estado participando en todas las actividades que tiene NICE, y me siento muy agradecido por esta gran donación. Esta bicicletica nos ayuda a transportarnos, es una fuente de empleo, por ejemplo, para hacer ‘deliveries’ es más fácil moverse con ella que con una moto, que es complicado porque necesitas placas. A los nuevos inmigrantes les aconsejo que vayan a NICE, donde los reciben con los brazos abiertos”.

Al centro, el comisionado Manuel Castro, Nilbia Coyote de NICE y la senadora estatal Jessica Ramos, con los ganadores de bicicletas. Foto Marcela Alvarez

“Soy cubano, vivo aquí con mi esposa e hija en un shelter, donde la comida es mala. Pero, vivimos en libertad, y estoy muy contento con mi bicicleta. Hace poco fue mi cumpleaños, este es mi regalo”, dijo Roelvis Lores Matos, mientras un representante de Bike New York le ajustaba el casco.

Nueva York cada vez quiere parecerse más a Amsterdam, Copenhagen, Estocolmo. La ciudad santuario de inmigrantes apuesta también por alternativas de transporte viable y económico.

El epílogo del evento llegó con la repartición de deliciosos burritos, tacos, y otros snacks, cortesía de Tacombi Foundation.

Roelvis Lores espera sacarle provecho a su nueva forma de transporte. Foto Marcela Alvarez