Mifepristona es un medicamento para abortar que ahora se puede conseguir en las farmacias.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) desbloqueó los requisitos inesecarios para dispensar medicamentos para abortar. El gobierno federal permite la entrega por correo. Las farmacias con ubicaciones físicas puedan certificarse para dispensar mifepristona, el primero de los dos medicamentos que generalmente se usan en un aborto.

Después de una revisión basada en evidencia, en el 2021 la FDA anunció una modificación a las Estrategias de Evaluación y Mitigación del Riesgo (Risk Evaluation and Mitigation Strategy, REMS) para la mifepristona que previamente requerían que solamente fuera dada a pacientes en centros de salud y clínicas. Estos cambios concluyeron y eliminan el requisito de dispensación en persona y agregaron un nuevo requisito de certificación para las farmacias que dispensan el medicamento. Esta regla aclara que las farmacias pueden dispensar medicamentos para el aborto en persona o por correo siempre y cuando obtengan certificación de la FDA y siguan sus directrices.

Declaración de Alexis McGill Johnson, presidenta y directora ejecutiva de Planned Parenthood Federation of America:

“La noticia de hoy es un paso hacia adelante para la equidad en salud. Poder recoger en persona en una farmacia los medicamentos recetados para abortar como cualquier otra medicina con receta médica es un cambio que impacta favorablemente a las personas que intentan acceder a atención médica básica. Si bien todavía estamos luchando contra las prohibiciones y restricciones del aborto con medicamentos a nivel estatal, es fundamental que las personas en los estados donde el aborto es legal tengan acceso a la atención. Los cambios de hoy ayudarán a millones de personas a tener mayor acceso al cuidado que necesitan, cuando lo necesitan”.

La mifepristona es segura y eficaz, y la han utilizado más de 4 millones de personas desde que la FDA la aprobó hace más de 20 años. Las principales asociaciones médicas, como el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, han sostenido que las restricciones de larga data de la FDA sobre la mifepristona no benefician a los pacientes.