
De izquierda a derecha, los presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, Bolivia, Evo Morales, y el de Venezuela, Nicolás Maduro, durante los actos en Caracas para recordar la muerte del expresidente venezolano Hugo Chávez..
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rompió relaciones diplomáticas con Panamá, un gobierno al que llamó “lacayo que está conspirando abiertamente contra la patria venezolana”.
Sobre el organismo regional, el mandatario venezolano dijo que “ya quedó atrás la historia de la OEA, su historia nefasta de 60 años de golpes de Estado” y advirtió a quienes se oponen a su gobierno que “no se equivoquen”.
El mandatario venezolano ha calificado de injerencia en los asuntos internos de su país las críticas de otros gobiernos por la sangrienta represión de las manifestaciones antigubernamentales de las últimas semanas en Venezuela.
“Nuestro camino es el sur, nuestro camino es la CELAC, la UNASUR, el ALBA”, dijo Maduro en rechazo a que sea la OEA la que se pronuncie sobre la crisis venezolana.
Tras una dilación de varios días, el organismo hemisférico analizará mañana jueves la situación en Venezuela en una sesión extraordinaria de su Consejo Permanente que se celebrará a puerta cerrada en Washington.
El gobierno venezolano objetó una convocatoria inicial hecha a la OEA por Panamá para discutir el asunto lo que había impedido hasta ahora llevarla a cabo.

