Por Mónica Quintero.
La palabra latino tiene un gran poder político y social en este continente. La palabra latinx está creando controversia por su origen y connotación. En Queens y en las redes sociales la discusión es acalorada y muchos aún desconocen el término Latinx.

Solo el 3% de la población en EE.UU. usa el término Latinx para identificarse: Pew Research Center. Foto Mónica Quintero.
“Suena como un medicamento, como un condón, como si fuimos latinos, ex, y en realidad no se qué significa”, dijo Jennifer, quien nació en Estados Unidos de padres colombianos. En Queens el 28% de su población proviene de Latinoamérica.
“Latinx, como de Latinoamérica, como un latino”, dijo Aldo Mendoza, inmigrante peruano.
“La verdad yo no tengo mucho estudio, no se de eso,” dijo Segundo Palaguache, inmigrante ecuatoriano.
“Es como un término del género neutral, algunas personas lo usan para llamar a hombres o mujeres no binaries”, dijo Melini, norteamericana. “Hay controversia porque algunos consideran que no es de las personas latinas”.

“Yo uso el término Latinx porque incluyo a la población LGBTQ en la cultura mexicana, Latina o Latinx”, dijo Charlie Ruiz. Foto cortesía
Se estima que el término Latinx es utilizado en esta nación desde hace una década por quienes no se identifican de género masculino o femenino. Su origen se halla en la comunidad homosexual LGBTQ.
Charlie Ruiz Vázquez se identifica como Latinx, Él, Ella, Elle, Queer. Nació en Los Ángeles, California, y creció en esa ciudad con su familia de Guanajuato, México.
A los siete años, un compañero de escuela le preguntó si era tonta o no sabía inglés. Ruiz cuestionó su identidad. “Fue la primera vez que me di cuenta que Estados Unidos no es de dónde yo soy. Pensé, yo soy de México”, dijo Ruiz. “A los 10 años fui de visita a México y me trataban como que tampoco era de México, sino de Estados Unidos”.
Para Ruiz, empoderar las múltiples facetas de su identidad la llevó a optar Latinx y la comunidad LGBTQ. Trabaja en la investigación y educación del cáncer para beneficio de la comunidad LGBTQ y otras.
“A los 21 años le dije a mi mamá que yo me identificaba como género fluido y que yo estaba usando la palabra Latinx”, dijo Ruiz. “Quiero crear un ambiente inclusivo y seguro para todos”.
Ed Morales, periodista y autor del libro Latinx: The New Force In American Politics And Culture, escuchó por primera vez la palabra Latinx durante un seminario que dictaba en el Centro para Estudio de Etnicidad y Raza de la Universidad de Columbia.
“Hay una carga de género en la manera que nombramos las cosas, es algo muy sutil. En general el cargo masculino o femenino afecta la vida de nosotros”, dijo Morales. “A veces la lengua, la misma lengua tiene esa carga y lo bueno de Latinx es que por lo menos abre los ojos a la gente que eso existe”.

“Latinx nos permite cruzar las fronteras raciales con mayor facilidad y construir identidades”, Ed Morales, autor del libro Latinx: The New Force In American Politics And Culture. Foto cortesía
Uno de cada cuatro hispanos en Estados Unidos ha oído hablar de Latinx, pero solo el 3% de la población usa el término para identificarse, (Pew Research Center, 2019).
En 2019, el Centro de investigación Pew Research Center encuestó a 3,030 adultos hispanos en Estados Unidos. Los resultados reflejaron que el conocimiento del término Latinx varía según la edad de las personas. El 42% de los jóvenes ha oído hablar del término Latinx en comparación con un 7% de adultos de 65 años o más.
En el 2019, la agencia ThinkNow encuestó a 1.000 latinos estadounidenses para conocer cómo se identifican. El 60% de los participantes prefiere identificarse como Hispanos. El término Latinx les resulta ofensivo.
“No estamos argumentando en contra del lenguaje inclusivo de género. No tenemos ningún prejuicio hacia las personas no binarias,” afirmaron Gilbert Guerra y Gilbert Obrea en un artículo de opinión viral que escribieron en 2015 para el periódico de la Universidad de Swarthmore, en Pensilvania.
“Vemos un deseo equivocado de cambiar por la fuerza el idioma que hablamos nosotros y millones de personas en todo el mundo, en detrimento de todos”, añadieron los Gilberts. “Esta es una forma flagrante de imperialismo lingüístico: imponer los ideales estadounidenses a un idioma de una manera que no se corresponde gramatical u oralmente con él”.
Charlie Ruiz, Gilbert Guerra y Gilbert Obrea coinciden en que sus posturas frente al término Latinx no pretenden obligar a nadie a incluir o rechazar esta palabra.
“Es importante entender que todos nos identificamos de manera diferente”, dijo Ruiz.
