Carlos Velez FINAL

La Cámara de Comercio Hispana de Queens (HCCQ) sigue rehusando hacer disponibles, como lo exige la ley, copias de recibos, cheques cancelados y otros documentos relacionados con las declaraciones de renta de los años 2010, 2011 y 2012.

Esto nos da muy mala espina y mucho que pensar. Quién o quienes recibieron los dineros recaudados durante esos tres años es lo que trataremos de responder aquí.

Basándonos en la conducta de obstruccionismo de los miembros de la junta directiva, podemos afirmar que ellos fueron los únicos beneficiarios de un alto porcentaje de los fondos.

La HCCQ como entidad no sacó provecho alguno de los miles de dólares recibidos en el 2009, 2010 y 2011 y todo parece indicar que terminaron en los bolsillos de los integrantes de la junta. Y si esto no es verdad, porqué no hacen disponibles los recibos, cheques cancelados, etc.. que les hemos pedido. Si no muestran pruebas de su inocencia, es porque están escondiendo algo. Y, ese algo, no parece ser muy ético que digamos.

Por ejemplo, la página web que no ha sido actualizada por muchos meses, le costó a la cámara casi cinco mil ochocientos dólares que le pagaron a Alfredo Arrieta (Arrieta WorldWide). En el mejor de los casos, esto se puede interpretar como conflicto de intereses pues él era presidente de la cámara y se auto otorgó el contrato.

Nos gustaría saber cómo se repartieron las comisiones que ascienden a casi veinticinco mil dólares. Si los integrantes de la junta no las cobraron, entonces a quién le pagaron esas comisiones. Cheques cancelados, junto con el recibo de cobro, no dejaría lugar a dudas de quién las recibió.

El mantenimiento de la cuenta corriente por un costo de más de ocho mil dólares es uno de los gastos más extraños. Según esto, la cámara le pagó cerca de trescientos dólares mensuales a un banco, por el mantenimiento de la cuenta. Los extractos bancarios resolverían el misterio pero ellos rehúsan mostrarlos. ¡Casi ocho mil dólares en seguros! Una organización que no tiene oficina propia y ni siquiera tiene miembros o empleados, para qué necesita miles de dólares en seguros. Y, qué tipo de seguros compró la HCCQ y a quién. Una vez más, recibos de cobro y cheques cancelados, disiparían las dudas que suscitan un gasto tan innecesario.

Cerca de mil quinientos dólares en papelería que seguramente fueron usados por la oficina de contaduría del tesorero, Peter Burgos, quien al mismo tiempo, estamos seguros, elaboró las declaraciones de renta de la cámara y cobró más de tres mil dólares. La dirección de la HCCQ es la misma de la del tesorero.

Cerca de seis mil dólares en viajes. A dónde fueron y cuáles fueron las razones de los viajes y quién los hizo. Si alguno de los miembros de la junta realizó dichos viajes, debe de existir una constancia que muestre sin lugar a dudas de que fueron legítimos. Sin tal prueba, no es difícil deducir los miembros de la junta de la HCCQ usaron esos fondos para viajes de placer que no tenían nada que ver con la HCCQ.

¿Tres mil dólares en otros gastos? ¿Qué tipo de gastos? ¿Quién los hizo y cómo se pagaron. ¿En efectivo, con cheques? ¿Existen recibos de estos gastos?

Cómo podemos apreciar, son muchos los interrogantes con respecto al manejo de los dineros de la HCCQ y la junta directiva rehúsa responder.

Todo indica que los integrantes de la junta directiva usaron con impunidad la HCCQ como si fuese su cajero automático personal.

Pero no todo se queda escondido para siempre. Es muy probable que la fiscalía estatal se involucre en el asunto y obligue a la HCCQ a presentar copias de los documentos que se les ha pedido y que por ley tienen que hacerlos disponibles a quien se los solicite. Es más, es muy posible que nuestra queja suscite una investigación por parte de la fiscalía estatal.

Carlos Vélez: Veljia47@yahoo.com