La organización Faith in New York, que aglutina iglesias de todo tipo, se reunió para informar y hacer un llamado a la acción sobre los problemas que afectan a Corona, un vecindario de Queens con una población altamente latina. “Queremos que los latinos sean parte de la discusión, que no nos dejen por fuera y que nos informen con claridad sobre lo que está pasando”, dijo Anthony Pérez, organizador comunitario de Faith in New York.

A la reunión asistieron alrededor de 90 personas. Primero oraron y luego recibieron información sobre el arreglo que hubo en Willets Point que afecta a decenas de obreros que trabajan en talleres de carros, sobre la construcción edificaciones en zonas residenciales y el Distrito de Desarrollo de Negocios (BID) que se planea implementar en la Avenida Roosevelt.

El foro en el sótano de la Iglesia San Leo en la calle 104 de Corona, Queens. Fotos Javier Castaño

El foro en el sótano de la Iglesia San Leo en la calle 104 de Corona, Queens. Fotos Javier Castaño

Libertad Sánchez, de la Iglesia Los Dolores, habló de la urbanización, Alma Reyes, de la Iglesia San Leo, se refirió al justo y equitativo desarrollo del noroeste de Queens, y Jorge Cabanillas y el profesor Arturo I. Sánchez hablaron del BID.

“Vamos a participar en una marcha el 15 de abril en el Central Park West para aumentar el sueldo mínimo a $15 por hora de trabajo”, dijo Sánchez. Para el 12 de mayo se está preparando otra marcha por la vivienda y los trabajos, en esta ocasión en East New York, Brookly.

Edwin O’Keefe Westley, de la junta comunal #3, dijo que se están oponiendo a la construcción de un gran edificio en la calle 114, al lado de la Northern Boulevard. “Ya no van a construir un centro de convenciones, pero si un edifico de 25 pisos y queremos que no sean más de 12 pisos como lo requiere la ley”, dijo Westley. “Por ahora contamos con el apoyo de los políticos”.

Cabanillas, en representación de Barrios Unidos de Queens, dijo que el BID concentra el poder en las corporaciones, encarece todo y desplaza a los inmigrantes, en especial a los latinos. “El BID es un tipo de gobierno privado, no es un proceso democrático, trae formalidad y muchas multas… Nadie está diciendo que la Roosevelt es perfecta, pero los impuestos que ya pagamos deben servir para mejorarla y no solo para encarecer la vida”.

El profesor Sánchez concluyó diciendo que en la ciudad de Nueva York existe racismo por el color de la piel y que estos cambios son el resultado de las políticas neo-liberales con menos empleo, bajos ingresos y alta tecnología. “Antes la economía se expandía, pero ahora se contrae. Ustedes están en esta nación porque son desplazados por la pobre economía en Latinoamérica y ahora están siendo expulsados de sus vecindarios en Queens. Por eso creo en la lucha de Barrios Unidos de Queens, puesto que es por el beneficio de los inmigrantes como lo fue mi familia”.

Javier Castaño