Kathryn García en un andén de la 30 Avenida de Astoria mientras le acomodaban el micrófono. Fotos Javier Castaño

Por Javier Castaño  –

Kathryn García tiene fama de ser fuerte. Y con el traje rojo que vistió para visitar los comerciantes de Astoria, Queens, lucía más fuerte y atrevida.

García, quien no es de origen latino y no habla español, decidió seguir con el apellido de su exesposo puertorriqueño. Quiere ser la primera mujer alcaldesa de Nueva York y fue directa al grano:

Andrew Yang es muy simpático, pero no tiene la experiencia para ser alcalde de esta ciudad. Eric Adams tampoco tiene mucha experiencia porque su oficina como presidente de Brooklyn tiene 100 personas y yo estuve a cargo del Departamento de Sanidad con más de 10.000 personas y el 98 por ciento eran hombres.

“Estoy en esta carrera política porque no tengo un número dos, soy la primera y la única”.

Así se refirió a los dos contrincantes a la alcaldía de Nueva York que le pisan los talones en las encuestas. “Todavía voy al frente porque nuestro movimiento es real y los neoyorquinos quieren un alcalde que sepa hacer el trabajo”, dijo Garcia mientras caminaba por la 30 avenida de Astoria en compañía de empresarios y reporteros.

Hacía sol y la temperatura oscilaba en los 90 grados la tarde del sábado 5 de junio. García no sudaba. Saludaba a los transeúntes, les entregaba información sobre su campaña y les decía que votaran ella.

En Queens, Kathryn García repartiendo información de su campaña política a la alcaldía de Nueva York.

“No me considero una política, pero estoy aprendiendo muy rápido”, dijo García, quien fue adoptada cuando tenía siete años y dos de sus hermanos son negros. Trabajó 14 años en la alcaldía de Nueva York, hasta que decidió saltar al ruedo político. Su campaña fue impulsada por el respaldo de los periódicos The New York Times y Daily News.

García dijo que es una experta en el manejo de crisis y por eso tiene la experiencia para sacar a la ciudad de Nueva York de la crisis ocasionada por la pandemia Coronavirus.

¿Cuál será su estilo si llega a la alcaldía? “Tenemos que remangarnos la camisa, trabajar duro, desde muy temprano en la mañana y seguiré armando equipos que es mi especialidad. Por eso no me interesa el título de alcalde, sino el trabajo de alcalde”.

García dijo que como alcalde apoyará a los trabajadores esenciales para “celebrar su contribución y por haber cuidado de nuestra ciudad durante la pandemia”. Recordó que cuando fue comisionada del Departamento de Sanidad de esta ciudad, el 20% de su personal se enfermó de Coronavirus y “nunca paramos de recoger la basura”.

Quiere que los pequeños negocios reciban préstamos sin intereses y que la burocracia no se interponga en su crecimiento. Como alcalde impondrá un solo permiso para que los dueños de negocios no tengan que acudir a diferentes agencias a solicitar permisos.

“Quiero el voto latino y anhelo que Nueva York sea una verdadera ciudad santuario en donde las familias puedan rehacer sus vidas con dignidad, criar a sus hijos y sobresalir”, dijo García. “Quiero a ICE fuera de nuestra ciudad y ofrecer a los latinos las mismas oportunidades que reciben los demás neoyorquinos”.

Planea ofrecer 10.000 becas a estudiantes para que continúen sus estudios universitarios y que el sector privado invierta en las escuelas públicas.

García considera que Nueva York debe usar energía renovable. Ha combatido el uso de aceite, montó la primera planta eléctrica de reciclaje y eliminó los vertederos de basura. “Hay que traer justicia social ambiental, protegiendo nuestros recursos fluviales y comunidades más vulnerables”.

Dijo que se remangará la camisa por la prensa étnica de esta ciudad. “Haremos mesas redondas periódicas para fortalecer el gobierno, traduciremos nuestros comunicados de prensa a 10 idiomas e invertiré financieramente en nuestros medios comunitarios y étnicos”, dijo García. “Todas las agencias de la ciudad gastarán al menos el 50% de publicidad en medios impresos y digitales. No podemos simplemente hablar por hablar, tenemos que actuar”.

Sonriente y con actitud neoyorquina, García concluyó diciendo: “También debemos comenzar a divertirnos otra vez con música, danza y las artes en general”.