El jaguar (pantera onca), en Nouragues Natural Reserve, French Guiana. Foto @ Emmanuel Rondeau / WWF-France

Emmanuel Rondeau, fotógrafo y videógrafo comisionado por WWF-Francia, capturó las primeras imágenes de alta resolución con cámara trampa de un Jaguar en su hábitat natural. Estas imágenes fueron tomadas en la Reserva Natural de Nouragues, una selva tropical rodeada por el Escudo de las Guayanas muy cerca del Amazonas.

La selva amazónica es la selva tropical protegida más grande del mundo, pero también se puede considerar como la más misteriosa. Tan solo en 2014 y 2015 se descubrieron 381 nuevas especies en el Amazonas: 216 plantas, 93 peces, 32 anfibios, 20 mamíferos, 19 reptiles y un pájaro. Según los científicos, el 80% de la biodiversidad en el Escudo de las Guayanas es desconocida.

El jaguar (Panthera onca) es el depredador más grande del Amazonas. Es también la mayor y más icónica especie de los gatos grandes de las Américas. Después de los leones y tigres, los jaguares son el tercer felino más grande del mundo. Desempeñan un papel importante en el control de las poblaciones de otras especies en su hábitat y ayudan a mantener un ecosistema saludable. Desafortunadamente, la extensión del área donde habita el Jaguar ha disminuido a la mitad en los últimos cien años debido a la deforestación y las actividades agrícolas, reduciendo las poblaciones de Jaguar e incluso eliminándolo por completo en algunos países. A pesar de los muchos esfuerzos de conservación, sus poblaciones continúan disminuyendo.

El jaguar cumple una gran función en el ecosistema del Amazonas en Suramérica. Foto @ Emmanuel Rondeau / WWF-France

Las actividades humanas, como la caza, la destrucción de los bosques, la pérdida de sus presas y el conflicto entre los humanos y la vida silvestre, también afectan a las poblaciones de Jaguar. Los jaguares han sido cazados por sus pieles. Actualmente el aumento de la inversión China en América Latina está causando a su vez, el aumento en la demanda de piezas de Jaguar, como colmillos y garras. Esta demanda estimula la caza furtiva, incluso en fortalezas como la Amazonía.

World Wildlife Fund (WWF)