Los chinches chupan la sangre de la piel y producen picazón.

Los chinches o ‘bedbuds’ se metieron en los interiores de Victoria’s Secret, en el sótano del edificio Empire State, en Time Warner y en la ropa de los turistas de Times Square.

Es una epidemia que está invadiendo los cinco condados de Nueva York y las autoridades han comenzado a alarmarse. Están picando a pobres y ricos, gordas y flacas, negros y blancos. No discriminan.

Alrededor de 500,000 personas están durmiendo con chinches y amanecen con picaduras rojas en su cuerpo. A los chinches les encanta chupar sangre.

Al parecer es una enfermedad que ataca más a los pobres porque se concentra en vecindarios de clase baja. Por eso hay que pasar con frecuencia un trapero mojado por toda la casa o el apartamento. Además, hay que ventilar los cuartos con frecuencia para dejar que circule el aire por todos los cuartos.

Los chinches buscan la oscuridad y los lugares en donde no hay agua y abunda el desaseo.

De acuerdo a un sondeo de la organización Marist, en los condados de Queens, Staten Island y Brooklyn el 10 por ciento de la población sufre de chinches, y el 8 por ciento de los residentes del Bronx dijeron que sufren por el mismo insecto. En Manhattan, sólo el 3 por ciento de la población dijo estar enfrentanda los chinches en sus hogares .

Los chinches son difíciles de detectar y de exterminar, Pueden convivir con nosotros por meses sin ser detectados. Son del tamaño de un arroz y se esconden en los colchones, la ropa o los muebles.

Una persona puede entrar en contacto con los chinches en el vagón de un tren o en el interior de un taxi o teatro, o simplemente rozando a alguien que tenga chinches en una cafetería o supermercado. Los chinches también han aparecido en las mejores tiendas de lujo de la Quinta avenida de Manhattan y en los apartamentos más costosos de Park Avenue. Así que nadie se salva.

La ciudad de Nueva York los había erradicado en el decenio del 40, pero volvieron y son ahora más inmunes a los pesticidas. El alcalde Bloomberg y los concejales de la Gran Manzana han dicho que si alguien siente la presencia de los chinches, entonces debe de llamar al 311.

La ciudad está tan alarmada con la epidemia que dispuso de medio millón de dólares para combatir los insectos y quiere nombrar un zar anti chinches.

El problema es que algunas personas son inmunes a los chinches, es decir, no desarrollan picazón o puntos rojos en la piel. Así pueden vivir con chinches sin darse cuenta.

Si tiene chinches, llame a un exterminador o combátalos con sus propias manos buscándolos en los colchones, usando detergentes, echando mucha agua en los alrededores de su hogar y leyendo sobre cómo matarlos antes de que se sigan propagando.