
Este hombre exhibe un cartel frente a Gracie Mansion, casa del alcalde de Nueva York, pidiendo el cierre de la frontera.
Frente a la casa del alcalde de Nueva York hubo bronca y arrestos. En una calle de Staten Island la policía tuvo que actuar para que la turba no arremetiera contra los nuevos inmigrantes latinos. En los alrededores de la Avenida Roosevelt y de otros vecindarios de esta ciudad los culpan de perjudicar la calidad de vida y de recibir “muchos servicios”.
Mas de 100 mil inmigrantes indocumentados que han llegado a esta ciudad en el último año se están volviendo indeseables.
“El alcalde debe de dejar de invitar a los inmigrantes y no vamos a permitir que abra más centros para albergarlos”, dijo Curtis Sliwa, líder de los Angeles Guardianes y ex candidato a la alcaldía. “Nuestra frontera está descuidada y cada día llegan más inmigrantes a nuestra ciudad. Esto tiene que parar”.
Sliwa fue arrestado frente a Gracie Mansion, la casa del alcalde, al igual que un grupo de sus seguidores que chocó contra la uniformada, en su mayoría simpatizantes del Donald Trump.
En las inmediaciones en donde funcionaba la escuela católica St. John Villa, en Staten Island, los vecinos salieron a protestar con pancartas y gritos. “Protejamos nuestros niños”, “No f… way”, “devuélvanse” y “ustedes no son deseados” fueron sus mensajes a los nuevos inmigrantes indocumentados.
Alrededor de 20 inmigrantes optaron por abandonar este refugio porque “nos sentimos amenazados e inseguros”.
El presidente del condado de Staten Island, Vito Fossella, fue a la corte a impedir que lleven inmigrantes a esa escuela y ganó. Pero la ciudad apeló ante el juez reversó la decisión. Las dos partes volverán a verse las caras en la corte este mes de septiembre.
El alcalde Eric Adams recibió a estos inmigrantes con los brazos abiertos a comienzos de este año cuando llegaban en buses del estado de Texas. Arriban alrededor de 2.000 por semana. Ahora dice que es una “situación insostenible”, no encuentra en dónde más albergarlos y está pidiendo 12 mil millones de dólares para apoyarlos durante los próximos dos años.

La policía separando a los quienes atacan y defienden a los inmigrantes frente a la casa del alcalde de Nueva York.

El activista Curtis Sliwas siendo arrestado al igual que algunos de sus seguidores.
No hay cama para tanta gente y “necesitamos que la Casa Blanca les otorgue permiso de trabajo a quienes han llegado en busca de asilo político”, argumenta Manuel Castro, comisionado de la Oficina del Alcalde para Asuntos del Inmigrante (MOIA).
La política de inmigración es un asunto federal y para reformarla es necesario que el Congreso legisle. Pero los políticos de los dos partidos tradicionales no se ponen de acuerdo desde 1986, cuando la ley de inmigración otorgó amnistía a los indocumentados.
Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC), dijo que esta ciudad siempre le ha dado la bienvenida a los inmigrantes y “los seguiremos defendiendo y apoyando en todo”.
En Corona Plaza de la calle 103 de Queens la policía retiró a los vendedores ambulantes y “esperamos que haga los mismo en otros andenes de la Roosevelt”, dicen algunos vecinos. “Hay mucha basura en las calles y el crimen ha aumentado debido a estos inmigrantes que están recibiendo mucha ayuda del gobierno. Cuando nosotros llegamos no tuvimos estos servicios”.

Estas inmigrantes latinas decidieron no quedarse en el albergue de Stanten Island por sentirse amenazadas.


