
Agentes de inmigración contando y regresando inmigrantes a sus países. Foto archivo
La migración desde países latinoamericanos hacia el norte del continente estuvo en el centro de la atención pública el 2024. Fue el tema candente de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y el nuevo presidente, Donald Trump, prometió deportaciones masivas.
La administración del presidente Joe Biden restringió el asilo, argumentando que menos inmigrantes están tratando de cruzar la frontera. En noviembre, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza informó que se encontró con unos 125,238 migrantes indocumentados, el número más bajo en los últimos tres años.
La llegada de nuevos presidentes a países como México y Panamá, también cambia las estrategias.
Detienen vuelos de deportación a Venezuela
A pesar de que en octubre de 2023 los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela lograron un acuerdo para deportar a venezolanos directamente a su país, los vuelos duraron poco.
En febrero de 2024, Venezuela dejó de recibir vuelos procedentes de Estados Unidos y México con ciudadanos deportados tras la decisión de la administración Biden de volver a imponer sanciones al sector energético de Venezuela.
Hasta enero, unos 1.800 venezolanos fueron repatriados en 15 vuelos de deportación, según la organización Witness at the Border, que lleva registro de los vuelos de deportación del Servicio de Migración y Control de Aduanas de EEUU (ICE).
Secretario de Seguridad Nacional enfrentó juicio político
Al iniciar el año, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU (DHS), Alejandro Mayorkas, enfrentó un juicio político impulsado por los republicanos de la Cámara de Representantes, quienes lo culpaban de no hacer cumplir las leyes fronterizas de Estados Unidos y de mentir al Congreso. El Senado demócrata desestimó los cargos en abril.
Restricciones al asilo
En junio, Biden anunció que su gobierno limitaría el asilo a los migrantes irregulares que intenten entrar al país, una medida que cerrará la frontera sur con México cuando las cifras de llegadas “excedan la capacidad” de procesamiento en los puntos de entrada.
El presidente demócrata advirtió que la posibilidad de solicitar asilo “seguirá estando disponible” para quienes busquen emigrar legalmente a EEUU. Tras dos semanas del anuncio de las restricciones, el número de cruces irregulares a través de la frontera suroeste de EEUU disminuyó hasta un 25%, el tercer nivel más bajo de cualquier mes de la presidencia de Biden.
En septiembre, el gobierno hizo aún más duras las restricciones, prohibiendo a las autoridades darle asilo a los migrantes cuando consideren que la frontera está siendo abrumada.
Residencia permanente para indocumentados
A mediados de junio, la administración Biden anunció que los inmigrantes indocumentados que estén casados con ciudadanos estadounidenses tendrían una nueva vía para solicitar la residencia permanente sin tener que abandonar el país. Los aprobados accederían a un permiso de permanencia temporal en el país por tres años para que en ese tiempo inicien el proceso de solicitud de residencia permanente.
Biden llamó a esta una “solución de sentido común” para mantener a las familias juntas, y el programa estuvo dispuesto a iniciar el 19 de agosto. Sin embargo, el 27 de agosto, un juez federal de Texas ordenó la suspensión del proceso migratorio.
La suspensión ocurrió después de que 16 estados, todos con fiscales republicanos, impugnaron el programa que buscaba beneficiar a unos 500.000 inmigrantes que ya se encuentran en el país, así como a cerca de 50.000 de sus hijos.
EEUU y Panamá bloquean el Darién
En julio, Estados Unidos anunció que cubriría el costo de los vuelos para repatriar desde Panamá a migrantes que cruzaran la peligrosa Selva del Darién. Entre agosto y noviembre de este año, el gobierno panameño realizó 34 vuelos de deportación que incluyeron destinos como Colombia, Ecuador, India y Vietnam, según Witness at the Border.
El Departamento de Estado y DHS, hicieron una asignación de 6 millones de dólares para este “plan piloto”.
Suspensión temporal del parole humanitario
En agosto, el gobierno estadounidense decidió pausar temporalmente la emisión de autorizaciones de viaje anticipadas para beneficiarios del parole humanitario dirigido a personas de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití.
Las autoridades detallaron que la suspensión se debió a preocupación por casos de fraude que llevaron a la necesidad de una revisión de las solicitudes en el programa. Unas semanas después, el gobierno reanudó el programa con una “investigación adicional” a los patrocinadores financieros de quienes quieran solicitarlo. DHS informó que una revisión interna no encontró ningún fraude generalizado entre los patrocinadores.
Dos años después del inicio del programa, la administración Biden anunció que no renovará el parole humanitario, que hasta noviembre de este año le había permitido la entrada a EEUU a unos 531,670 venezolanos, nicaragüenses, cubanos y haitianos, según CBP.
Presidente Trump e inmigración
Luego de vencer a la demócrata Kamala Harris el 5 de noviembre, Trump prometió deportaciones masivas, “arreglar” la frontera y revertir las iniciativas bajo la administración Biden que han permitido que grupos específicos de migrantes ingresen legalmente a Estados Unidos, como el parole humanitario.
Trump también dijo que planea poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento para los niños nacidos en Estados Unidos de padres que están en el país indocumentados.
Un nuevo “zar de la frontera”
Trump nombró a Tom Homan como “zar de la frontera”, quien supervisará las entradas irregulares de migrantes y priorizará la deportación de indocumentados.
El nuevo directivo ha sido crucial en políticas migratorias implementadas durante la primera administración de Trump y defendió la separación de niños de sus padres como una manera de evitar las entradas irregulares al país. La inmigración en EEUU es coordinada por diferentes agencias bajo DHS y el rol de Homan no es muy claro. VOA




