Frente al edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, desde la izquierda, Vladimir Rubiano, Jeremias Torres, Camilo Niño y Gustavo Ulcué. Foto cortesía

Por javier Castaño  — 

“El movimiento indígena colombiano no es de izquierda, sino de coaliciones y nuestras demandas no son de ahora, sino de siglos y nos siguen matando”, dijo Camilo Niño durante su paso por la ciudad de Nueva York.

Niño, indio Arauco de la Sierra de Santa Marta y coordinador de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas (CNTI), tuvo tres minutos para hablar en las Naciones Unidas durante el Foro Permanente de los Pueblos Indígenas que se realizó la semana pasada.

Asistieron indígenas del mundo y representantes de varias organizaciones de indios de Colombia, como la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) por la Pacha Mama y el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), las más conocidas.

En Colombia hay 115 grupos indígenas y en la actualidad tienen 3 senadores y 4 representantes a la Cámara.

Niño vino acompañado de tres miembros de la CNTI: Gustavo Ulcué del Pueblo Nasa del Cauca, Vladimir Rubiano de la comunidad Emberá de Córdoba y Jeremías Torres, indio Arhuaco Tairona de la Cierra Nevada de Santa Marta en El Caribe colombiano.

Se reunieron en el apartamento del profesor Mario Murillo en Queens con el fin de hablar sobre sus experiencias y el futuro de los pueblos indígenas en Colombia y el continente americano. Hubo pollo con arroz y fríjoles y ron Havana Club traído de Cuba.

Surgió la pregunta de cómo va la administración del presidente Gustavo Petro en Colombia. Silencio prolongado y estas respuestas: “El objetivo es lograr la paz en Colombia, aunque la gente debe entender que es un proceso de muchos años y todos los cambios son difíciles. El presidente Petro va bien, aunque la derecha obstaculiza sus reformas.

“Los indígenas no estábamos preparados para ser parte del gobierno porque siempre éramos la oposición. Ahora los indígenas estamos en comités, tenemos poder de decisión y esa presencia en el gobierno nos ayuda mucho a construir una Colombia mejor y más participativa”.

Estos miembros de la CNTI traían copias de un folleto en inglés sobre las disputas territoriales en Colombia y las masacres de los indios para apoderarse de esas tierras.

Hay un capítulo dedicado a la construcción de una autopista que atravesará montañas y lagunas para conectar el Océano Pacífico con la Orinoquía (Los Llanos) con el fin de extraer recursos naturales, cultivar maíz y producir ganado y en especial carne de cerdo.

“El consorcio que está al frente de este proyecto cuenta con el expresidente Alvaro Uribe y no quieren reconocer el derecho territorial de las comunidades indígenas”, dijo Ulcué, indígena Nasa.

Los representantes de la CNTI están en la búsqueda de aprender, de motivar sus bases y de fomentar los espacios de discusión a nivel nacional e internacional. Para eso vinieron a Nueva York.

El indígena Niño se refirió a tres estrategias claves: condenar la deforestación en Colombia que está destruyendo el medio ambiente, condenar la conexión Pacífico y Orinoquía que construirá túneles entre las cordilleras y fortalecer los derechos humanos dentro de los Acuerdo de Paz porque “el asesinato de indígenas ha aumentado”.

El indígena Ulcué, experto en comunicaciones, dijo que la brecha digital en las comunidades indígenas es inmensa porque carecen de acceso al Internet. Planean crear una red de contenido con Radio Nacional de Colombia y una radioteca indígena en donde solo se escuche música de los pueblos indígenas. La mesa permanente tiene varios comités en áreas como educación, salud, mujeres indígenas, medio ambiente y deportes.

“Todo esto está muy bien, aunque el movimiento indígena en Colombia tiene que reconocer la lucha histórica, los muertos, los desaparecidos, los encarcelados y la sangre que han derramado con el propósito de recuperar el territorio y conseguir poder político”, concluyó Jesús Avirama, del resguardo indígena Coconuco del Cauca, quien vive en Nueva York hace 20 años y fue invitado a la reunión.