Congresista Adriano Espaillat.

Han pasado 177 años y los dominicanos en su isla caribeña y en el mundo siguen abriendo camino con su alegría contagiosa, su música, su comida y la pasión por la política.

En la ciudad de Nueva York el congresista Adriano Espaillat es quien ha llegado más lejos y otros dominicanos siguen sus pasos. Son inmigrantes que desafían el sistema, como la candidata Glennis Gómez que aspira a ser electa al Concejo de Nueva York por el distrito 26 de Queens. Su entrevista se halla en la página 16 de este periódico.

En estos tiempos pandémicos la comunidad latina necesita de personas como Roberto Pérez, nuevo Comisionado de la Unidad de Asuntos de la Comunidad de esta ciudad. Una persona que ha llegado a ese cargo por su capacidad y porque ha sabido ascender como estratega político.

Queremos aquí reconocer la historia de la Independencia de República Dominica, sus próceres y la marca histórica que dejaron a la humanidad.

Cansado del yugo haitiano, el comerciante dominicano Juan Pablo Duarte creó la sociedad secreta La Trinidad. Con el apoyo de terratenientes se levantaron el 27 de febrero de 1844 en Santo Domingo. Provocaron la huida de los haitianos y nombraron una junta provisional encabezada por el jurista Tomás Bobadilla y Briones.

El 6 de noviembre ese mismo año se creó una Asamblea Constituyente que redactó una constitución liberal basada en la separación de poderes.

Juan Pablo Duarte, orientador y padre de la Independencia de República Dominicana.

En fechas posteriores se produjeron numerosas batallas ante los intentos de los haitianos por retomar el poder en Santo Domingo, pero fueron rechazados y no fue hasta el año 1865, con la guerra de Restauración, que se consolidó definitivamente la independencia de República Dominicana.

Fue con la Guerra de Independencia, que comenzó el 27 de febrero de 1844, que los Padres de la Patria, Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, salieron victoriosos y lograron un país libre.