Un avión aterrizando en el Aeropuerto LaGuardia de Queens. Debido al humo rojizo que proviene de los incendios forestales en Canadá, es imposible ver los edificios de Manhattan en el fondo. El holor a quemado se siente en las calles, edificios y casas.
Las personas que sufren de problemas respiratorios no deben salir a la calle. El aire se siente pesado y es difícil respirar. Es como estar al lado de una hoguera en donde se prepara un asado de verano.
Tanto la gobernadora Kathy Hochul como el alcalde Eric Adams le han advertido a los residentes de la ciudad de Nueva York que no salgan a la calle. Si tienen que salir, lo mejor es vestir un tapabocas como el que se usaba durante la pandemia.

