“Usted ha cambiado fundamentalmente la forma de hacer teatro porque ahora los estudiantes puede aprender historia por intermedio de un musical”, dijo Judith Rodin a Lin-Manuel Miranda, creador del musical Hamilton. “Estamos construyendo una sociedad más participativa y los estudiantes podrán aprender a forjar su propio destino”.

Robin es la presidenta de la Fundación Rockefeller que acaba de donar un millón y medio de dólares para que 20,000 estudiantes de las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York puedan ver el año entrante la obra Hamilton en el Teatro Richard Rodgers de Broadway.

“Vamos a inspirar a miles de niños porque Hamilton fue un inmigrante caribeño y uno de los Fundadores de la Patria”, dijo Lin-Manuel Miranda, quien escribió el libreto, la música y la letra de este musical que combina hip-hop, pop, blues y jazz.

El primer show para estudiantes será el 13 de abril del 2016, la entrada costará 10 dólares y beneficiará a alumnos de décimo primer grado. “Hamilton fue un verdadero neoyorquino y ésta obra lleva la enseñanza a un nivel superior”, dijo Mosés Ojeda, director de la escuela secundaria Thomas A. Edison, especializada en educación técnica y cuyos alumnos serán los primeros beneficiados.

Carmen Fariña, canciller de educación de las ciudad de Nueva York, dijo estar muy complacida y emocionada con esta integración que favorece la educación de la juventud. “La historia adquiere vida con este musical que está lleno de emociones y posee un vocabulario fuerte y revolucionario”.

La canciller Fariña agradeció a Lin-Manuel y a su padre Luis Miranda por pensar y devolverle parte de su éxito a la ciudad de Nueva York. “El reparto de la obra es multirracial y algunos estudiantes podrán aprender inglés con este musical. Nosotros nos enfocaremos en escoger primero a las escuelas y a los estudiantes que no está expuestos a la experiencia del teatro”, añadió la canciller Fariña.

En el escenario en donde se presenta Hamilton, desde la izquierda, Lesley Herrmann, Judith Rodin, Lin-Manuel Miranda, Jeffrey Seller, Carmen Fariña y Moses Ojeda.

En el escenario en donde se presenta Hamilton, desde la izquierda, Lesley Herrmann, Judith Rodin, Lin-Manuel Miranda, Jeffrey Seller, Carmen Fariña y Moses Ojeda.

Lesley Herrmann, directora ejecutiva de Gilder Lehrman, la institución que recibió el dinero y especializada en historia estadounidense, dijo que la historia es una manera más amplia de ver la vida, que el 60 por ciento de los estudiantes pierden los exámenes de historia y que en Estados Unidos se está perdiendo el amor por la historia. “Pero ha llegado la obra Hamilton para arrojar una luz de esperanza y los estudiantes recibirán información histórica tres meses antes de ver el show. Lin-Manuel es un poeta que está cambiando todo”, dijo Herrmann.

“Usaremos la obra Hamilton para enseñar historia y la Constitución de esta nación”, dijo Jeffrey Seller, productor de Hamilton, la obra que ha vendido todas las entradas de sus primeros meses de funciones y ha logrado excelentes reseñas. Seller también habló de su amor por el entablado desde que era niño. “Con Hamilton queremos encender en la juventud esa misma llama de amor por el teatro que sentí cuando era niño”, concluyó Seller en el escenario del Teatro Richard Rodgers de la calle 46 de Manhattan.

Javier Castaño