Por Javier Castaño

No es un secreto que el Coronavirus golpeó primero al Hospital Elmhurst de Queens. Miles de personas en este vecindario fueron infectadas por esta pandemia y la comunidad latina del área puso sus muertos.

“En esta comunidad hay muchas necesidades, falta de dinero, problemas con Inmigración, violencia doméstica y asuntos de salud mental”, dijo Julissa Hernández, trabajadora social de la clínica para mujeres del Hospital Elmhurst. “”Y como si fuera poco la pandemia alejó a los pacientes, muchos de los cuales ni siquiera tienen dinero para alimentar a sus bebés o comprarles pañales”.

Una gran parte de la comunidad latina de esta área es indocumentada y no tiene acceso a asistencia pública. De las 300 mujeres que acuden en promedio a esta clínica, el 80% son latinas. “La pandemia eliminó muchos recursos como los que provenían de Bridges to Life, aunque la comunidad reaccionó, se solidarizó y comenzamos a recoger ropa y otros artículos necesarios”, dijo Hernández.

En el Hospital Elmhurst cada clínica tiene trabajadores sociales, incluyendo la sala de emergencia. Los trabajadores sociales como Hernández entrevistan a los pacientes, les facilitan los servicios y los refieren a otras clínica u organizaciones comunitarias. Por ejemplo, a Queens Family Justice Center que ofrece asesoría legal gratuita.

Iván Torres es otro trabajador social que ayuda a pacientes con problemas médicos como accidentes, traumas, alcoholismo, intoxicación o presión alta. Aquellos que no tienen seguro médico o dinero para una consulta o tratamiento privado. “Son personas que les da miedo hablar, que pierden citas y requieren de medicina”, dijo Torres, cuyo departamento atiende un promedio de 40 pacientes al día y el 70% son latinos. Torres, quien tuvo Coronavirus, es uno de los 14 trabajadores sociales de esta clínica.

“Ahora estamos viendo más pacientes de Coronavirus y nosotros les ayudamos a obtener comida, transporte, hotel si lo necesitan para pasar la cuarentena e inclusive asesoría con los gastos fúnebres. Es un proceso muy estresante, pero esta pandemia nos tomó por sorpresa y el mundo no estaba preparado”, dijo Torres.

Para Torres y Hernández, la pandemia terminará si todos seguimos los protocolos, como mantener la distancia, cubrirnos la cara y lavarnos las manos con frecuencia. “En nuestra comunidad siempre ha habido depresión, traumas, abuso físico y mental, además de violencia doméstica, y ahora debemos enfrentar esta pandemia. Aunque estamos saliendo adelante”, concluyó Hernández.

Por el momento, todas las consultas se están realizando por teléfono o video conferencia.

Contacte a los trabajadores sociales del Hospital Elmhurst al 718-334-2650