Por Carlos Salamanca

Las desigualdades económicas y sociales se han ampliado en cada cuatrenio presidencial. Durante Bush, el 13% de la riqueza se concentraba en manos de los más ricos, con Clinton el 16%, Bush hijo el 19%, Obama I el 22%, Obama II el 24% y con Trump será aún mayor.  El 1% controlaba el 38.6% de la riqueza del país en el 2016 . Y según la Reserva Federal, el 90% de familias con menos ingresos solo tienen el 28% de la riqueza.

Carlos Salamanca.

En promedio un maestro de escuela intermedia paga $8,399 de impuestos, un bombero $6,121, una secretaria $4,133 y un trabajador de la construcción $3,807. En contraste, corporaciones como Amazon, GM, Netflix y Chevron pagan $0 dólares anuales. El presidente Trump no pagó nada durante 10 años y en 2016 y 2017 pagó miserables $750. Nada indica que se aliviarán las penurias de los latinos y ciudadanos, cualquiera que sea el próximo presidente.

El gobierno ataca todos los días a los trabajadores inmigrantes latinos con deportaciones, encarece los trámites para residencia y ciudadanía y dilata los trámites para traer familiares. Recordemos que Obama sigue con el récord del presidente que más deportaciones hizo y Biden no asegura que detendrá las persecuciones de ICE. A Puerto Rico lo ha tratado con desprecio, sin la atención que merece después de los embates naturales.

El ejecutivo se negó, al igual que el congreso, a enviar más dinero para el estado y la ciudad de Nueva York con el fin de aliviar el manejo de la pandemia y el hambre. En el congreso a nadie se le ocurrió hacer lo que hicieron gobiernos europeos: financiar las nóminas de las empresas y así facilitar que no se quebrarán y los trabajadores pudieran subsistir. A la congresista Pelosi tampoco se le ocurrió pelear por los trabajadores indocumentados en el primer paquete de estímulos.

Haber atacado a Sanders con mentiras para aterrorizar a votantes, fue un horror.  El seguro médico universal existe en Canadá, España y Alemania y esos países no son socialistas. No está en la agenda demócrata. Así como tampoco la universidad gratuita que existe en los países  mencionados.

No es extraño que las milicias supremacistas estén emergiendo y creciendo, gracias al respaldo de Trump, quien amenaza con no entregar el gobierno si pierde. Trump atizar la violencia y pone en aprietos la democracia.

Washington impone a Colombia su política de drogas, intervenciones militares, el Plan Colombia y el Tratado de Libre Comercio que destruyen el aparato productivo nacional e incrementa el hambre, la pobreza y la indignidad. Lo diáfano es que los dos candidatos presidenciales, Trump y Biden, coinciden en defender esta filosofía y compiten en quién puede ser más eficaz. Algo similar está ocurriendo en otros países de Latinoamérica y el mundo.

Este 3 de noviembre hay que salir a votar por Alexandria Ocasio-Cortes, D-14 al congreso, Jessica Ramos, D-13 y Julia Salazar, D-18 al senado estatal, Catalina Cruz, D-39 a la asamblea estatal y por los candidatos alternativos. Está en juego nuestro futuro.

Carlos Salamanca es educador y activista comunitario en NYC