
El calentamiento global está incluyendo en las catástrofes naturales más extremas de los últimos años. Foto EarthTalk
¿Han podido demostrar los científicos de forma definitiva la relación entre el calentamiento global y los fenómenos meteorológicos más extremos de los últimos años, o sigue siendo sólo una teoría?
La cuestión de si la ciencia ha sido capaz de demostrar, por no hablar de demostrar definitivamente, la conexión entre el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos es muy delicada. Esto se debe a que la ciencia siempre es reacia a hablar de certezas. “Nunca se puede probar nada al cien por cien. Siempre habrá dudas”, afirma Jack Fraser, doctor en astrofísica formado en Oxford en el Instituto Wellcome Sanger. “Las pruebas sólo existen cuando no hay dudas, y siempre las hay. Podrías estar alucinándolo todo. No se puede demostrar nada”.
A pesar de esta duda arraigada en todas las cosas científicas, los investigadores han abierto una nueva rama de la ciencia llamada “Atribución de Eventos Extremos” en un intento de averiguar el grado de culpabilidad del cambio climático provocado por el hombre. Para ello, los científicos empiezan por establecer criterios sobre qué hizo que el fenómeno fuera extremo. A continuación, recurren a los registros climáticos históricos y los comparan con otros fenómenos similares.
Si detectan un cambio, determinan su causa. Utilizan modelos. Hay muchos tipos diferentes de modelos; un ejemplo es la creación de dos mundos virtuales con exactamente las mismas condiciones, excepto que uno está lleno de gases de efecto invernadero. Estas simulaciones crean miles de escenarios meteorológicos que permiten una comparación directa entre el mundo contaminado y el no contaminado. La diferencia entre ambos sugiere la culpabilidad del cambio climático provocado por el hombre en determinados fenómenos meteorológicos.
Aunque nueva, esta forma de ciencia ya ha llegado todo lo lejos que la ciencia permite para demostrar el papel del cambio climático en determinados fenómenos meteorológicos extremos. “La gran mayoría de los fenómenos meteorológicos extremos revisados por los investigadores desde 2011 -el 70 por ciento- demostraron ser más propensos a ocurrir, o se hicieron más graves, debido al calentamiento global”, informan Eric Roston y Brian Sullivan en The Washington Post.
Por ejemplo, las inundaciones de Pakistán en 2020. Los científicos de World Weather Attribution afirman que sus “pruebas sugieren que el cambio climático desempeñó un papel importante en el suceso, aunque nuestro análisis no nos permite cuantificar la magnitud de dicho papel”. Y Frederike Otto, climatóloga del Imperial College de Londres, afirmó que “las huellas del calentamiento global eran evidentes” en la catástrofe.


