
Vendedores ambulantes exigiendo más permisos de la ciudad de Nueva York. Foto Gerardo Romo Concejo de NYC
By Daniel Parra / City Limits —
La administración del alcalde Eric Adams determinó que los vendedores ambulantes serán supervisados y multados por el Departamento de Sanidad de la ciudad de Nueva York (DSNY). Hay temor en la industria.
Durante décadas, la ciudad ha limitado el número de permisos disponibles para los vendedores ambulantes, lo que significa que muchos operan sin permisos. Los vendedores llevan meses esperando a que la alcaldía conceda más permisos.
“La ciudad no mencionó ningún anuncio sobre la criminalización de los vendedores por parte de la policía de Nueva York”, dijo Mohamed Attia, director general del Street Vendors Project (SVP), un grupo de defensa de los vendedores de la ciudad.
El Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador (DCWP) se iba a encargar de las multas, pero su comisionada Vilda Vera Mayuga testificó en el Concejo que a nivel logístico era complicado para identificar a los vendedores y que su personal enfrentó “agresión y violencia”.
El DCWP creó una oficina para vendedores ambulantes como parte de la ley del 2018 y la unidad de inspectores comenzó con ocho inspectores en julio de 2021 y alcanzó su máximo en octubre de 2021 con 24 inspectores. A principios de 2023, había 14 inspectores.
La oficina para vendedores ambulantes del DSNY tendrá casi 40 empleados.

Los vendedores ambulantes de comida surgen cada día. Foto Javier Castaño
Los funcionarios de sanidad han defendido la necesidad de una aplicación de la ley más estricta, “para poder limpiar la ciudad”. La concejal de Queens, Sandra Ung, está presionando por más regulaciones debido a la proliferación de vendedores ambulantes en los andenes de Flushing. DCWP emitió 1.159 multas en esa área.
Las multas por venta ambulante sin permiso cuestan hasta $1.000.
“Como los oficiales de la policía de sanidad están acostumbrados a lidiar con la intersección del espacio público, los negocios y las comunidades en torno a la limpieza, el Departamento de Sanidad se encargará de hacer cumplir las reglas de venta ilegal”, dijo Vincent Gragnani, portavoz de este departamento a City Limits.
Tanto en 2022 como en 2021, Sanidad emitió 14 multas a vendedores ambulantes por año y llevaba una multa hasta marzo del 2023. Además, sacó 31 multas a vendedores en 2018, ninguna en 2019, y solo dos en 2020.
Las 14 acciones de confiscación de alimentos que realizó el DSNY el año pasado en realidad no estuvieron relacionadas con vendedores ambulantes, sino con tiendas que vendían en las aceras o en zonas de no venta, según Joshua Goodman, comisionado adjunto de Asuntos Públicos y Experiencia del Cliente en DSNY.
Al testificar ante el Concejo de la ciudad el miércoles, Attia usó los datos sobre multas para reforzar su argumento en contra de poner a cargo al Departamento de Sanidad. “Estos números bajos hablan de la poca participación que han tenido”, dijo Attia por teléfono.

Algunas tiendas sacan sus productos a los andenes. Foto Javier Castaño
LOS PERMISOS
Al 23 de marzo, había 14.981 vendedores de alimentos con licencia en la ciudad, según el Departamento de Salud e Higiene Mental (DOHMH), lo que significa que estos vendedores aprobaron el curso de protección de alimentos del DOHMH.
Según las normas de la ciudad, los vendedores deben tener una licencia y un permiso del DOHMH, pero los permisos actualmente tienen un límite de 5.100, lo que deja a casi un tercio de los vendedores sin permiso. El mercado negro de permisos ha prosperado durante años, y los vendedores pagan miles de dólares por año para alquilarlos.
Se esperaba que la ciudad levantara oficialmente ese tope —como lo exige la ley de reforma de vendedores de 2018— a partir del verano pasado, pero lleva varios meses de retraso. Un portavoz del DOHMH dijo a City Limits que la agencia comenzará a emitir solicitudes para las nuevas licencias de supervisión en abril.
Sonia Pérez, una vendedora de tamales de 52 años en Bushwick que hace parte de la Junta Asesora de Vendedores Ambulantes (SVAB) que el alcalde Eric Adams convocó el año pasado para evaluar las políticas que afectan al sector, dijo que se sintió menospreciada por el repentino cambio de la ciudad.
“Cuando me enteré de que la administración tomó decisiones de cambiar la agencia regulatoria, sin consultar a nadie de la junta asesora, mi trabajo se sintió disminuido”, dijo Pérez en la audiencia. “Una vez más, nuestra ciudad se apresura a crear más medidas para hacer cumplir leyes a los vendedores ambulantes, pero no consiguen reformar el injusto y viejo sistema regulador, y ni ofrece oportunidades para que prosperen los negocios más pequeños de nuestra ciudad”.


