
Algunos desamparados sufren de problemas mentales. Foto Javier Castaño
El alcalde Eric Adams insiste que llevar a la fuerza a los hospitales a los desamparados con problemas mentales es “un acto humano”. Los policías y demás personal de emergencia de esta ciudad, podrán conducir a los desamparados, sin su consentimiento, a tratamiento siquiátrico porque “son un peligro para ellos mismos”.
Los defensores de los derechos de los desamparados calificaron esta medida inapropiada porque viola los derechos individuales y al mismo tiempo se está hablando de escasez de personal en los hospitales siquiátricos.
El alcalde Adams se halla en Grecia asistiendo a una reunión para combatir el antisemitismo y dijo que “no todos serán arrestados u obligados a ingresar a un hospital, esta no es la verdad”.
Dijo que hay personas que no pueden cuidar de si mismos y por eso serán llevados a los hospitales siquiátricos para ser atendidos y para que estén fuera de peligro.
“Como siempre, el alcalde está buscando soluciones pasajeras y no está atacando las raíces del problema. Son acciones superficiales para evitar los asuntos importantes, porque no está invirtiendo en la expansión de recursos en los hospitales y en las calles, en los programas de comportamiento y en vivienda”, dijeron los concejales del ala progresista del Partido Demócrata: Lincoln Restler, Shahana Hanif, Carmen de La Rosa y Jennifer Gutiérrez.
En este momento la ciudad de Nueva York solo tiene 200 camas disponibles en los hospitales siquiátricos.
La estrategia del alcalde Adams sale a la luz pública cuando esta ciudad está experimentando un incremento en ataques violentos de parte de personas inestables a nivel mental. Muchos de estos ataques están ocurriendo en las estaciones de los trenes.
INFORME DEL CONTRALOR DiNAPOLI
Los desamparados con problemas mentales no están recibiendo la ayuda de parte de la ciudad de Nueva York, ni en los refugios o los hospitales siquiátricos. Esta afirmación surge del nuevo informe Tom DiNapoli, el contralor del estado de Nueva York.
El informe asegura que más de un cuarto de las personas que son llevadas a los hospitales siquiátricos no reciben la atención requerida y este error conduce a incidentes violentos y muertes.
“El Departamento de Servicios Sociales de esta ciudad debe mejorar su trabajo en la forma como ayuda a los más vulnerables y ojalá que en el informe hallen las recomendaciones para mejorar”, dijo el contralor DiNapoli.
El informe del contralor estudió los casos de 17.244 desamparados en los últimos tres años. De las 3.022 personas que mostraron problemas de inestabilidad mental, el 26 por ciento llegó a hospitales sin los equipos adecuados y el personal necesario para cuidar sus dolencias.
De acuerdo al informe, al menos un desamparado esquizofrénico terminó muerto después de haber sido trasladado a un refugio general.
El contralor DiNapoli también se refirió a otro desamparado esquizofrénico y bipolar que fue enviado a varios refugios y generó diversos incidentes violentos que hubieran podido evitarse si hubiera sido enviado a un hospital siquiátrico. Cuando salió a la calle mató a otra persona.


