
Suleyka Juárez con un bebé en sus brazos en Nanny Care Services. Foto cortesía
En una ciudad tan acelerada y diversa como Nueva York, donde miles de familias dependen diariamente del apoyo de cuidadoras infantiles, Suleyka Juárez ha convertido su experiencia personal en una misión colectiva.
Fundadora de Nanny Care Services, una organización sin fines de lucro dedicada a capacitar y orientar a niñeras y cuidadoras de menores, Juárez trabaja para dignificar un oficio que considera esencial en la formación de las nuevas generaciones.
Su llegada a la Gran Manzana estuvo marcada por la curiosidad y el deseo de explorar nuevas oportunidades. “Tengo el alma aventurera y decidí explorar en la ciudad más rica del mundo”, dijo Juárez.
Sin imaginarlo, esa decisión la llevaría a construir una red de apoyo para cientos de mujeres inmigrantes en los 5 condados que hoy encuentran en el cuidado infantil una oportunidad laboral y de crecimiento personal.
El interés de Juárez por este rubro comenzó años atrás, cuando participó en California en un intercambio cultural como Au Pair. Allí conoció a niñeras con una gran preparación profesional y entendió el impacto que pueden tener en la vida de un niño. “Quedé deslumbrada con la responsabilidad de ser parte de la crianza de un ser humano educado y funcional en la sociedad”, añade Juárez.
Esa experiencia la motivó a crear Nanny Care Services, una organización que no solo capacita, sino que también orienta sobre derechos laborales y responsabilidad profesional. “Entendimos que este trabajo es vital. Muchas veces tanto los padres como las niñeras no sabemos el papel tan importante que desempeñamos en la formación de los niños”, dijo Juárez.
La organización trabaja principalmente con mujeres latinas inmigrantes, muchas con estudios básicos o universitarios.
Destaca que el verdadero motor del aprendizaje es la disposición de superarse. “Mujeres con alto nivel de esfuerzo y lucha por ser mejores, con ganas de aprender; en lo personal creo que esto es lo esencial”, dijo Juárez..
En tiempos donde la tecnología avanza rápidamente y ya se habla de robots humanoides capaces de cuidar niños, Juárez defiende el valor insustituible del contacto humano. “El calor humano es irreemplazable. Una máquina no puede amar ni diferenciar lo correcto de lo incorrecto”, dijo Juárez.
Además de promover mejores condiciones laborales para las cuidadoras, Nanny Care Services impulsa métodos de crianza respetuosos y actividades lúdicas alejadas de las pantallas.
Además, Juárez también considera que el bilingüismo es una gran ventaja para los niños, especialmente porque el cerebro de los menores puede captar hasta tres idiomas en los primeros años de vida. Y al hablarles en español, captan el idioma de la tercera lengua más hablada.
Con su trabajo, Juárez no solo fortalece el papel de las cuidadoras infantiles, sino que también reivindica la importancia de la educación emocional y humana en la crianza de los niños del futuro.




