Por Javier Castaño
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El desempleo entre los indocumentados supera el 70%. La gran mayoría no volverá a trabajar pronto y tampoco están recibiendo ayuda del gobierno. Sobreviven de la caridad, ni siquiera tienen dinero para la renta y hacen largas filas para poder alimentarse.

A nivel nacional, más de 40 millones de estadounidenses han solicitado seguro de desempleo desde el pasado marzo hasta el jueves 28 de mayo. Es decir 1 de cada 4 trabajadores ha perdido su empleo por la crisis sanitaria del Coronavirus. El desempleo es ahora del 27 por ciento en EE.UU.

Sólo la semana pasada, un total de 2 millones 1000 mil personas solicitaron seguro de desempleo. En el estado de Nueva York la cifra de solicitudes fue de 192,193.

Esta cifra no tiene en cuenta a los empleados despedidos que no han reclamado desempleo y tampoco a los indocumentados. Miles de personas que trabajan en construcción, limpieza, estacionando carros, en bares, en la cocina o limpiando mesas en los restaurantes, atendiendo niños, en clínicas y bodegas o supermercados.

Como es el caso de Adam García, Gerardo Hernández, Delmar Velázquez y Carlos Sáenz, quienes trabajaban en construcción, tuvieron que vender sus herramientas para sobrevivir y ahora duermen debajo de una autopista en Jackson Heights, Queens. “Vendí todo por unos centavos y hasta de la basura he comido”, dijo García, quien también vendió su teléfono celular que usaba para comunicarse con su familia y amigos y para hallar trabajo.

La ciudad estima que hay medio millón de indocumentados. De acuerdo a James Parrott del New School of Social Research, en la ciudad de Nueva York 192,000 indocumentados perdieron su trabajo por esta pandemia. Parrot calcula que el 57% de los obreros de Queens perdió su empleo.

“Aunque es difícil estimar la cantidad de indocumentados que perdieron sus trabajos, estas métricas están por debajo de la verdad”, dijo el profesor Arturo Sánchez, Ph.D. en planificación urbana y ex presidente del comité de Nuevos Neoyorquinos de la junta comunal 3 de Queens. “Con base en mi experiencia, conocimiento y conversaciones con inmigrantes de Queens, el desempleo en este condado es del 70 al 75 por ciento entre los indocumentados”.

Sánchez, catedrático en LaGuardia Community College y ex profesor de Columbia, Cornell y el Pratt Isntitute, considera que el Coronavirus ha sido devastador para los inmigrantes de esta ciudad y nación. Aunque también se queda corto en su estimado.

“El 90 por ciento de los indocumentados en Queens ha perdido sus trabajos”, dijo Walter Sinche, activista comunitario y fundador de Alianza Ecuatoriana Internacional de Corona, Queens. “Las historias que he escuchado son espeluznantes y desalentadoras. No tienen dinero, pasan hambre, viven solos y la realidad los empuja a dormir en la calle”.

Sinche reparte comida todos los días a obreros y familias en la sede de Alianza Ecuatoriana Internacional de la calle 100 y la avenida Roosevelt. Una realidad que se viven los nuevos inmigrantes en esta nación.

Inmigrantes latinos hacen fila para recibir comida en el Centro Ecuatoriano Internacional de Corona, Queens. Foto Javier Castaño

Mohamed Islam aspira volver a trabajar en el restaurante de Manhattan que cerró por el Coronavirus. Foto Javier Castaño

Un informe de Adelphi University realizado en Hudson Valley, al norte de esta ciudad, determinó que de la fuerza laboral en las fincas que surten de comida a esta región, el 71% son indocumentados y el 21% son trabajadores invitados o temporales. Muy pocos están trabajando porque esas fincas surten a los restaurantes de la ciudad y en este momento no necesitan una gran cantidad de abastecimiento.

Sandra Cárdenas cargando sus víveres y esperando volver a trabajar. Foto Javier Castaño

En la ciudad de Nueva York, 1.8 millones de inmigrantes son considerados trabajadores esenciales, es decir, necesarios durante esta crisis producida por el Coronavirus. “Estos inmigrantes están manteniendo nuestra atención médica, alimentación y producción”, dijo Donald Kerwin, director del Center for Migration Studies in New York (CMS).

Los inmigrantes indocumentados no reciben ayuda del gobierno federal o estatal y están esperando que comience la distribución de los 20 millones de dólares que donó el Open Society Fundations. Las autoridades de la ciudad de Nueva York están elaborando el plan de distribución de este dinero por intermedio de 30 organizaciones comunitarias sin ánimo de lucro. Al parecer, estas organizaciones suministran los nombres de los indocumentados para que reciban el dinero en efectivo.

¿Qué recibirán los indocumentados que no están inscritos en organización alguna?

Sandra Cárdenas, por ejemplo, está esperando que reabran el restaurante Sueño Americano de Junction Boulevard de Corona, Queens. No está inscrita en organización alguna, al igual que los cuatro obreros que mencionamos al comienzo de esta nota. “No tengo dinero para mis gastos y vivo de la caridad”, dijo Cárdenas mientras hacía fila para recoger víveres.