La policía de la ciudad de Nueva York confiscando mercancía en la Roosevelt y la calle 91 de Jackson Heights, Queens.

Este lunes la policía de la ciudad de Nueva York retiró los vendedores ambulantes de la Avenida Roosevelt y la calle 91. “Se trata de devolverle la calidad de vida a esta comunidad”, dijo John Chell, jefe de patrulla del Departamento de Policía de esta ciudad.

John Chell, jefe de patrulla del NYPD.

La policía llegó con furgonetas que llenaron con mercancía de los vendedores ambulantes que se tomaron los andenes de esta zona de Queens. Confiscaron ropa, juguetes, muebles y joyas que vendían a bajo precio, al lado de mujeres que ofrecen masajes.

Se estima que hay alrededor de 20.000 vendedores ambulantes en esta ciudad. La lista de espera de quienes solicitaron una licencia para vender comida, ropa, artesanías y demás, asciende a más de 10.000. La ciudad está autorizada a entregar solo 445 licencias nuevas cada año por un período de 10 años.

La “limpieza” de ese sector de la Avenida Roosevelt se produjo después de un artículo en el periódico The New York Post en donde afirman que esa zona es un “mercado abierto de migrantes criminales y de prostitución insaciable”.

En respuesta a una pregunta de QueensLatino la semana pasada sobre lo que está pasando en esta zona de Queens, el alcalde Eric Adams respondió así:

“Tenemos un plan para limpiar la Avenida Roosevelt en Queens. No vamos a permitir el tráfico sexual de chicas, aunque hay políticos que quieren legalizar la prostitución. Yo no lo admito. Tampoco podemos permitir que las pandillas se tomen los parques que deben ser para las familias y los niños. No conozco sobre este tema, pero voy a hablar con los comandantes de policía del área”.

Este sábado el alcalde planea visitar esta zona de Queens en donde ha aumentado la presencia policial. La confiscación de mercancía es quizás el comienzo de esa promesa del primer mandatario de la ciudad.

El problema radica en otorgar un espacio para todos los vendedores ambulantes, lo cual es imposible. Tampoco es viable llevarlos a un lugar lejano y espacioso porque no tendrían clientela.

Al problema de los vendedores ambulantes y de las chicas chicas hay que sumarle la acumulación de basura en este sector, el aumento del crimen y la presencia de personas inestables a nivel emocional.

El deterioro de la calidad de vida aumentó después de la pandemia y con la llegada de nuevos inmigrantes que superaron la capacidad de los albergues.

El concejal Francisco Moya, quien estuvo durante la confiscación de mercancía, dijo que la limpieza de la Avenida Roosevelt obedece a las exigencias de los dueños de establecimientos comerciales y de residentes del área, “quienes pagan impuestos y quieren una mejor calidad de vida”.

“No sé de dónde sacan tanta mercancía para vender y cada vez son más los vendedores ambulantes que pelean por espacios en los andenes”, dijo Milton Reyes, gerente de Mi Farmacia que está ubicada en esa zona. “Estamos protegiendo a nuestros clientes, quienes se siente intimidados de venir a esta calle”.

Milton Reyes de Mi Farmacia.

Una de las vendedoras ambulantes mostró el permiso para vender en la calle, pero aún así se llevaron su mercancía.

El Proyecto de Vendedores Ambulantes, que protege los intereses de miles de personas que buscan permisos y licencias para vender en los andenes, dijo en un comunicado: “La ciudad tiene la oportunidad de reformar este sistema de ventas para asegurar que cada vendedor obtenga la licencia, además de crear reglas razonables y justas”.

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