Muchas veces comprar un carro usado es la mejor opción si el objetivo es ahorrar dinero. Foto cortesía

Dos miembros de mi familia quieren comprar un auto. Mi ahijado ya lo compró escuchando en parte mis consejos. ¿De qué otra forma podría ser? La decisión de comprar un auto no es fácil ¿Compro un auto usado o uno nuevo?

Lo primero es establecer cuánto debes gastar en tu compra. Los expertos en finanzas proponen la formula del 30 al 35%. Si ganas $30,000 dólares anuales, te correspondería un auto entre $9,000 a $10,500 dólares.

En mi opinión, el mayor beneficio de un auto cero millas, es la seguridad. También están las opciones para conectar teléfonos inteligentes, tan omnipresentes en nuestras vidas para poder comunicarse con Alexa o Google mientras conduce. Traen garantías y cubren hasta 100,000 millas e incluso asistencia en la carretera en caso de eventualidades. Algunos descuentos o promociones como 0% en financiamiento no se encuentran en autos usados. Los gastos por mantenimientos o reparaciones serán mínimos. Algunos fabricantes cubren los gastos de mantenimiento como cambios de aceite, rotación de neumáticos o frenos por varios miles de millas.  Asegurar su auto muevo le costara más. No es suyo, es del banco, por lo que un seguro de cobertura total será obligatorio. Los autos nuevos se deprecian: el 20% al comenzar a manejarlo y luego de tres años valdrá la mitad.

Depreciación. ¿Has escuchado alguna vez eso de que un auto nuevo “al doblar a la esquina del concesionario” perdido la mitad del valor”? Si bien es una exageración, es cierto que un auto pierde entre 20 a 30 por ciento de su valor con solo abandonar el concesionario, y luego de 3 años, valdrá solo la mitad de lo que usted pagó.

Los autos usados puede que hayan sido robados o accidentados y eso es un peligro. Puede terminar pagando por algo que ya no sirve. El precio depende en gran medida de la cantidad de millas recorridos y su condición. Aunque pueden ahorrarle dinero, pero no conocer la historia de un vehículo usado es uno de los aspectos más aterradores a la hora de comprar. Aunque es fácil conocer su pasado en Carfax.com o Autocheck.com. También es fácil saber si nuestra compra está en los rangos de precios aceptables. Una visita rápida a Kelley Blue Book (KBB.com) nos muestra el precio justo. En la compra de un auto usado difícilmente obtendrá garantía, mientras que el financiamiento seguramente será a un interés mayor.

Comprar un auto nuevo o usado no son las únicas opciones. Numerosos concesionarios ofrecen autos usados certificados, que combinan muchas veces las ventajas de los dos mundos, y no olvidemos las opciones de “lease” o arriendos. El arrendamiento es una forma popular de ponerse al volante de un automóvil nuevo, con pagos muy por debajo de lo que tendría que pagar si estuviera comprando el automóvil. En realidad, usted no es dueño del automóvil, que pertenece a la empresa de arrendamiento. Existen estrictos límites de cuánto puede recorrer en un mes, así como rígidas reglas sobre daños, uso, mantenimiento y desgaste.

Si su auto solo cumple una función utilitaria y no quiere aparentar, la opción del usado es mucho mejor. Es una decisión que depende de su presupuesto y de su percepción social. Compare, negocie y sea práctico.

Roger Rivero

El autor es periodista independiente, miembro de NAHJ y NWAPA.

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