A Adriana Olivar-Muñoz parece que no le importa terminar en la cárcel. La Fiscalía de Queens la acusa de hurto, fraude y robo de identidad y sigue vendiendo pasajes que no despegan. “He perdido el dinero, pero ella debe pagar con cárcel”, dijo Angélica Runcería, quien le pagó a Olivar-Muñoz 1,400 dólares en efectivo por cuatro pasajes a Florida. El último pago fue de $400 el pasado 6 de diciembre, después que Olivar-Muñoz fue arrestada el 3 de septiembre del año pasado en la empresa de finca raíz Sell Right de la calle 77 y la avenida 37, en Jackson Heights, Queens.

Runcería fue hasta el Aeropuerto LaGuardia el pasado 31 de diciembre en compañía de su esposo, madre e hijo. “Ibamos a volar a Miami y luego a desplazarnos a Orlando, pero nos dijeron que los boletos nunca fueron cancelados. Fue mucha la tristeza, en especial por mi hijo que quería ir a Disney World”, dijo Runcería.

María Cristina Arismendi y su esposo Pedro Cruz, propietarios de la empresa de finca raíz Sell Right en donde Adriana Olivar-Muñoz rentaba un escritorio para vender boletos en avión que no despegan. Foto Javier Castaño

María Cristina Arismendi y su esposo Pedro Cruz, propietarios de la empresa de finca raíz Sell Right en donde Adriana Olivar-Muñoz rentaba un escritorio para vender boletos en avión que no despegan y fue allí en donde fue arrestada el pasado 3 de septiembre. Foto Javier Castaño

Olivar-Muñoz no sólo estafó a la familia Runcería, sino a más de 50 clientes que compraron pasajes para volar a Colombia, Perú y otras naciones. Enfrenta dos cargos de robo de identidad. Dos cargos de hurto menor. Haber montado un esquema para defraudar y otros dos cargos de posesión ilegal de identidad. “Sólo por el cargo principal, enfrenta cuatro años de cárcel”, dijo el fiscal de Queens Kevin Ryan a este periódico.

La próxima cita de Olivar-Muñoz es en la Corte Criminal de Queens el 10 de febrero en la mañana ante la jueza Pauline Mullings. Tratamos de contactar a la acusada, pero desconectó su teléfono celular. Tampoco obtuvimos respuesta de su abogado Paul Montgomery.

“Adriana rentó por casi tres años un escritorio en nuestra oficina y sus engaños nos han afectado mucho porque la gente cree que ese era nuestro negocio”, dijo Pedro Cruz, propietario de Sell Right. “Aquí sigue llegando gente para que le regresemos el dinero, pero inclusive a mi me robó $16,000 que le presté para que comenzara su empresa”.

María Cristina Arismendi es la esposa de Cruz y dijo que Olivar-Muñoz sigue vendiendo pasajes como si no le importara. “En una ocasión me demandó para tratar de protegerse de sus engaños y tenemos entendido que compraba los pasajes en Costamar”, dijo Arismendi. “Hay que denunciarla para que no siga engañando a la gente de nuestra comunidad”.

Todo se destapó cuando Esperanza Arias y Roger Hoyos se dieron cuenta que habían utilizado sus tarjetas de crédito para comprar boletos de avión a otras personas. Entonces acudieron a la policía y luego a la Fiscalía de Queens. La investigación concluyó que Olivar-Muñoz siguió usando sus tarjetas de crédito para “comprar” pasajes ficticios que nunca fueron cancelados. Tanto Arias como Hoyos aparecen en la acusación formal de la Fiscalía de Queens en contra de Olivar-Muñoz.

El policía Raymond Sumsky fue quien hizo las pesquisas para poder arrestar a Olivar-Muñoz el pasado 3 de septiembre.

Foto de Adriana Olivar-Muñoz y copia de la acusación por robo y fraude de la Fiscalía de Queens.

Foto de Adriana Olivar-Muñoz y copia de la acusación de la Fiscalía de Queens en su contra por robo y fraude.

QueensLatino ha recibido varias llamadas de personas que han perdido dinero y no han podido viajar debido al fraude de Olivar-Muñoz. También obtuvo las cartas juramentadas de otras personas que fueron víctimas de esta vendedora de pasajes en el aire como Jairo Ruiz, Alfredo Rojas, Wilson Parra, Zulma Maldonado, Carlos López Arteaga, María Orfa Hernández y Amanda García.

Cruz estima que el robo de Olivar-Muñoz oscila en los 200,000 dólares.

Javier Castaño