Este procedimiento de aprobación del presupuesto es nuevo para la Biblioteca de Queens que en la actualidad supera los 130 millones”, dijo Carl Koerner, Presidente de la Junta Directiva de la Biblioteca de Queens que realizó una audiencia pública en su sede de Flushing. “A la gente le gusta nuestro trabajo y muchos políticos nos apoyan, pero tienen muchas bocas para alimentar y digamos que el presupuesto para la policía es más urgente que el de las bibliotecas. Así que veremos qué pasa”.

La Presidenta Interina y CEO de la Biblioteca de Queens, Bridget Quinn-Carey, aspira a incrementar el presupuesto en 18.1 millones de dólares para el año 2016, como parte de los 65 millones que están buscando las bibliotecas de los cinco condados de Nueva York. El objetivo es abrir las bibliotecas de Queens los sábados, aumentar los servicios y actividades de las bibliotecas y renovar algunas instalaciones. “En el 2008 nos recortaron el 20 por ciento del presupuesto y si nos aprueban este incremento para el próximo año, simplemente volveríamos al nivel de hace siete años”, dijo Quinn-Carey.

Miembros de la Junta Directiva de la Biblioteca de Queens en reunión en la sede de Flushing para debatir el presupuesto del 2016. Fotos Javier Castaño

Miembros de la Junta Directiva de la Biblioteca de Queens en reunión en la sede de Flushing para debatir el presupuesto del 2016. Fotos Javier Castaño

El 87% del presupuesto de la Biblioteca de Queens proviene de la Ciudad de Nueva York , el 6% del estado y el restante 7% de fundaciones y de amigos de la biblioteca. Los 18.1 millones también se usarían para contratar 250 empleados, asistir a los desempleados, comprar 120,000 libros, suministrar acceso al Internet a 100 mil personas y crear más actividades para beneficio de la comunidad, como la enseñanza del inglés y eventos culturales.

“La comunidad latina podría beneficiarse mucho con el aumento del presupuesto porque habrían más programas de inglés y computación y el programa piloto ‘Family Place’ que por ahora funciona en cuatro bibliotecas, podría expandirse”, dijo Julissa Gutiérrez de la Junta Directiva de la Biblioteca de Queens.

Dean Hutchins, quien trabaja en las cortes del estado y dijo frecuentar las bibliotecas, considera una desgracia que las bibliotecas no habrán más tiempo y los sábados. “Es como si las necesidades de la comunidad a nadie le interesara”, dijo Hutchins, una de las 11 personas que hablaron durante la audiencia en la biblioteca de Flushing.

Dean Hutchins testificando sobre el servicio que prestan las bibliotecas de Queens.

Dean Hutchins testificando sobre el servicio que prestan las bibliotecas de Queens.

Arline Abdalian del grupo de amigos de la biblioteca de Douglaston, dijo que la edificación está envejeciendo y cada día está más repleta de gente. “Yo no tengo dinero para pagar por Internet y por eso la biblioteca me presta el ‘mobile hot spot’, pero tengo que devolverlo y me desconecto”, dijo Abdalian.

“El sótano de la biblioteca de Richmond Hill está siendo usado para almacenar cosas y necesitamos rehabilitarlo para beneficio de los usuarios de la biblioteca”, dijo Carina Nieves del grupo de amigos de esa biblioteca de Queens. “Sólo tenemos un cuarto para reuniones, sólo hay 5 computadores y los usuarios pueden usarlo por solo media hora y tampoco tenemos el sistema automático de entrega y devolución de libros”.

El sótano de la biblioteca de Richmond Hills está así desde 1992 y arreglarlo cuesta entre 3 y 4 millones de dólares. “No podemos servirle a la comunidad del siglo 21 con unas instalaciones del siglo pasado”, añadió Nieves.

“He sido educadora por más de 20 años y no podemos asumir que todas las personas tienen acceso a la nueva tecnología”, dijo Rosa Quiñones del grupo de amigos de la biblioteca de Briarwood. “En nuestro condado hay familias que necesitan mucha ayuda y las bibliotecas pueden prestar un gran servicio educativo, además de computadores”.

Javier Castaño