Un hombre de origen egipcio que fue acusado de lanzar bombas incendiarias contra una manifestación proisraelí en Colorado (EE. UU.), hiriendo a una docena de personas, pasó un año planeando su ataque y utilizó cócteles molotov en lugar de un arma porque el no tener la ciudadanía estadounidense le impedía comprar armas de fuego, aseguraron fiscales este lunes.
“Mi oficina acusó a Mohamed Sabry Soliman, de 45 años, de la comisión de un delito de odio”, explicó el fiscal federal J. Bishop Grewell, quien aclaró que “cuando ese delito incluye intento de asesinato, la pena federal máxima legal es cadena perpetua”.
“Quería que todos murieran”
El fiscal, además, aseguró que Soliman “había planeado este ataque durante un año y actuó porque odiaba lo que llamaba el grupo sionista”.
“Cuando fue entrevistado sobre el ataque, dijo que quería que todos murieran”, añadió.
Una declaración jurada policial presentada en apoyo de la orden de arresto de Soliman decía que el hombre nació en Egipto, vivió en Kuwait durante 17 años y se mudó hace tres años a Colorado Springs, unas 100 millas (61 kilómetros) al sur de Boulder, donde vivía con su esposa y sus cinco hijos.
Según explicó Bishop Grewell, al ser interrogado Soliman no mostró arrepentimiento, dijo “que lo volvería a hacer” y contó que había intentado comprar un arma de fuego, pero que recurrió a los cócteles molotov al no poder adquirirla por no tener la ciudadanía estadounidense.
“A la luz del horrible ataque de ayer, todos los terroristas, sus familiares y simpatizantes terroristas que se encuentran aquí con una visa deben saber que, bajo la Administración Trump, los encontraremos, revocaremos sus visas y los deportaremos”, advirtió sobre el caso el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, en X.
Doce heridos con quemaduras
Entre el domingo y el lunes fueron identificadas otras cuatro personas afectadas por el ataque, informó el lunes el fiscal de distrito Michael Dougherty, lo que elevó el número de heridos a 12.
El agente especial del FBI a cargo de la Oficina de Campo de Denver, Mark Michalek, confirmó el domingo que varias víctimas, de entre 67 y 88 años, fueron hospitalizadas.
“Como resultado de estos hechos preliminares, está claro que se trata de un acto de violencia selectivo y el FBI lo está investigando como un acto de terrorismo”, indicó.
El subdirector de Asuntos Públicos del FBI, Ben Williamson, aseguró en X que el sospechoso “gritó ‘Palestina libre’ mientras lanzaba bombas incendiarias a una multitud de judíos”.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, describió el incidente como un “ataque terrorista selectivo”, mientras que el fiscal general de Colorado , Phil Weiser, sostuvo que parecía ser “un crimen de odio dado el grupo que fue atacado”.
“Estamos al tanto de un atentado terrorista deliberado (…) nuestros agentes y las fuerzas del orden locales ya se encuentran en el lugar”, escribió Patel en la plataforma X.
“Era una hermosa tarde de domingo en el centro de Boulder, en la calle Pearl y este acto fue inaceptable”, dijo el jefe de Policía de Boulder, Stephen Redfearn. “Les pido que se unan a mí para pensar en las víctimas, sus familias y todos los involucrados en esta tragedia”.
El incidente se produce en medio de una creciente tensión en Estados Unidos por la guerra de Israel en Gaza, que ha provocado un aumento de agresiones antisemitas, así como medidas de los partidarios conservadores de Israel, liderados por el presidente Donald Trump, para calificar de antisemitas las protestas propalestinas.
Brooke Coffman, una joven de 19 años de la Universidad de Colorado que presenció el incidente en Boulder, afirmó haber visto a cuatro mujeres tumbadas o sentadas en el suelo con quemaduras en las piernas. Una de ellas parecía tener quemaduras graves en casi todo el cuerpo y alguien la había envuelto en una bandera, añadió.
Ella describió haber visto a un hombre, que presumió era el atacante, parado en el patio sin camisa, sosteniendo una botella de vidrio con un líquido transparente y gritando.
Políticos califican el ataque de un acto de odio
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, un destacado demócrata judío, dijo que estaba siguiendo de cerca la situación.
“Esto es horrible y no puede continuar. Debemos plantar cara al antisemitismo”, indicó.
El ataque se produce apenas unas semanas después de que un hombre nacido en Chicago fuera arrestado por el tiroteo letal contra dos empleados de la embajada de Israel en Washington, DC.
El tiroteo alimentó la polarización en Estados Unidos sobre la guerra en Gaza entre partidarios de Israel y los manifestantes propalestinos.
El gobernador de Colorado, Jared Polis, publicó en las redes sociales que era “incomprensible que la comunidad judía se enfrente a otro ataque terrorista aquí en Boulder”. France 24




