“Hemos traído a toda la administración para que respondan sus preguntas”, dijo el alcalde Bill de Blasio en la escuela pública 69 de Jackson Heights, Queens, el pasado jueves 12 de noviembre. El alcalde se enfocó en la educación, haciendo énfasis en “la pasión que siento por pre-K” y la urgente necesidad de mejorar el nivel académico. Las preguntas del público, que abarrotó el auditorio de la PS 69, también se concentraron en la educación y nadie hizo preguntas sobre otros temas relevantes de este vecindario como la expansión del BID de la Calle 82 a la Avenida Roosevelt.

“Hay 64 estudiantes de pre-K en esta escuela y más de mil en el distrito del concejal Dromm, lo cual nos llena de orgullo, pero también debemos reconocer que una tercera parte de los estudiantes de escuelas públicas aún no están leyendo al nivel de su curso”, dijo el alcalde de Blasio frente al nutrido grupo de comisionados de la ciudad de Nueva York y de un público tan variado como la población de Jackson Heights.

El concejal Daniel Dromm se hallaba al lado del alcalde de Blasio, al igual que Carmen Fariña, la canciller de educación de esta ciudad. “La anterior administración no hizo un buen trabajo en educación, pero ahora tenemos un representante de la comunidad gay LGTB y hemos restaurado la dignidad de los profesores, aunque estamos obligados a reducir la deserción escolar”, dijo el concejal Dromm.

La canciller Fariña saludó primero a los gallejos (españoles) que acudieron a la reunión e hizo énfasis en “mejorar el nivel educativo con la participación de estudiantes, profesores y padres de familia”.

Al principio de la reunión hablaron el senador José Peralta, el asambleísta Francisco Moya y la concejal Julissa Ferrer. Abandonaron el auditorio cuando comenzaron las preguntas.

El auditorio de la escuela pública 69 de Jackson Heights, Queens.

El auditorio de la escuela pública 69 de Jackson Heights, Queens.

Las preguntas del público se concentraron en la sobrepoblación estudiantil, en la necesidad de integrar la nueva tecnología a las aulas, que los estudiantes puedan escoger sus planteles educativos, el debate sobre los exámenes, las escuelas charters y el sistema de seguridad escolar.

“Si me preguntan cuál es la clave de nuestro éxito, les diría que la inclusión y pondría de ejemplo el carné municipal o ID y la construcción de vivienda a bajo costo”, dijo el alcalde de Blasio. “Tenemos $450 millones para mejorar las escuelas en los próximos cinco años y deshacernos de los trailers en los planteles educativos”.

“Jugar y aprender van de la mano y por eso necesitamos invertir más en clases de gimnasia y artes”, dijo la canciller Fariña. “Hay que atacar la dislexia desde el comienzo, vamos a incluir comida halal en las escuelas y tenemos que seguir reduciendo la violencia estudiantil”.

El alcalde de Blasio y Tania Matos de QNU.

El alcalde de Blasio y Tania Mattos de QNU.

Entre el público se hallaba un grupo de personas vistiendo sacos con la frase “Paz es un estilo de vida”. Es una organización de Jamaica que dijo haber logrado reducir la violencia es las escuelas públicas de esa zona de Queens y tomaron el micrófono para exaltar su labor.

Contrario a la organización Barrios Unidos de Queens (QNU) que no expresó abiertamente su oposición a la expansión del BID a la Avenida Roosevelt y se limitó a hablar con el alcalde de Blasio al final de la reunión, entre gritos y empujones. Uno de los asistentes del alcalde se llevó el paquete con “las más de 200 firmas en oposición a la expansión del BID a la Avenida Roosevelt”.

La comisionada del Departamento de Pequeños Negocios de la ciudad de Nueva York, María Torres-Springer, salió de la reunión sin escuchar el descontento de los representantes de QNU. Tampoco fueron escuchados por el vicealcalde para Iniciativas de Estrategia Política, Richard Buery o Marco Carrión, comisionado de Asuntos Comunitarios de la ciudad de Nueva York.

Javier Castaño