Antes de subirme al Mazda 6 modelo 2015 no estaba seguro de su estilo o potencia, pero de verdad que me impresionó. Su color rojo es llamativo y se distingue en la carretera o cuando está estacionado. Cuando me senté frente al timón, inmediatamente me di cuenta que es un carro hecho con gusto, cómodo y fuerte.

Le metí el acelerador y dejó a los demás carros atrás. Ajusté el asiento y me sentí como en casa.

Sin embargo, hubo dos cosas que no me gustaron mucho. La pantalla para activar el radio y los demás sistemas no es muy cómoda o funcional. Algo enredado. Cuando manejaba en las autopistas, sobre el vidrio delantero aparece la información de la velocidad de desplazamiento y suena la alarma cada vez que el carro se acerca a las líneas blancas que separan los carriles. Ese ruido es algo molesto.

El Mazda 6 es un carro sedan que tiene personalidad. Además, es económico. Sus sistema de gasolina del motor 2.5L SKYACTIV-G ahorra mucho combustible en comparación a otras marcas y modelos. Y los 184 caballos de fuerza son suficientes para desplazarse con tranquilidad en las ciudades, las autopistas y el campo.

El Mazda 6 impresiona cuando se desplaza por la ciudad y las autopistas.

El Mazda 6 impresiona cuando se desplaza por la ciudad y las autopistas.

El sistema de radar de este Mazda 6 le ayuda al chofer a defenderse de los conductores agresivos y lo lleva de la mano al momento de estacionar. Su techo movible es increíble, aunque debe ser todo automático.

El precio de este Mazda 6 oscila en los 25,000 dólares y los vale porque tiene poder, personalidad y es económico. Además, es cómodo y confiable.

Javier Castaño