Nereo López en Nueva York en el 2006. Foto Javier Castaño

Este martes primero de septiembre se cumplen 100 años del nacimiento del fotógrafo Nereo López. Repreducimos aquí un texto de su hija Liza López y el calendario de actividades que se realizarán en Colombia para rendirle honores a este artista que murió en Nueva York en agosto del 2015.

Inolvidable Nereo

Por Liza Lopez

Este próximo 1 de Septiembre, se cumplen los 100 años del natalicio del maestro Nereo López Meza un hombre singular, que supo vivir  y dejó un legado de valía incalculable a la humanidad y al patrimonio artístico de Colombia.

Liza López.

Nereo le daba un valor  muy especial a la amistad.Como hija, desde este rincón nórdico donde vivo, veo con agrado, como se suman amigos de siempre a este homenaje, así como otras personas,  colectivos de artistas, emprendimientos culturales, instituciones culturales gubernamentales y privadas que en este transitar y descubrir  al  Nereo artista,  humano, amigo y contador de historias han querido hacer extensivo su legado a cada rincón de Colombia y de Cartagena especialmente. La ciudad que lo vio nacer, y que, desafortunadamente,  no cuenta en ninguno de sus importantes museos con una obra del maestro en sus colecciones.

Quiero contarles que  Nereo vivió  94 años en una búsqueda permanente e incansable de su propio destino,  utilizando el oficio de la fotografía  y  la reportería gráfica, de la  que  ha sido uno  de sus  pioneros. Un largo y quebrado recorrido,  en  el  que si bien  es cierto, su  retina captaba genialmente  imágenes, su  magia  era crear con  esas imágenes historias  que  fueron publicadas por los años 50 en  la  revista Cromos, en la  que fue su  jefe  de  fotografía  ocho  años.

Después,   decide independizarse  y  crea “Noticia Gráfica (1958), una agencia  de  noticias  “free-lance”. Transmite  su  arte para la  prensa  nacional  e  internacional, a través de medios como El  Tiempo, El Espectador, la revista Life  y O Cruzeiro; esta última  lo  nombra corresponsal  general y exclusivo para Colombia en 1960.   Allí deja sus historias gráficas que son llevadas a la escritura  por su “mancorna”,su gran amigo y aliado, alias  Karabalí, Manuel Zapata Olivella .

Este oficio le dio la posibilidad de recorrer el país  en  varias ocasiones, lo que le permitió, con razón,  poder jactarse  de  conocer cada  esquina, de esa  otra Colombia poco conocida. Le sirvió también  para acumular sinnúmero  de anécdotas y aventuras que disfrutaba contar en tertulias  como anfitrión. Le  permitió compartir  además,  de  manera informal,  con un  grupo  de amigos que sería  más tarde  el  “grupo de Barranquilla”: Cepeda,  Obregón,   German Vargas, Fuenmayor  y Gabo durante comienzos de los años cincuenta.

Su travesía,  lo lleva por el  cine  en  la emblemática “La  langosta azul” (1955)  en  la que además de jefe de fotografía, actuó en  el papel  principal como  “el gringo”.  Los  60  vienen  acompañados  de exposiciones por  todo el país, que se inician  con “El hombre cada  día”, en el Museo  de  Arte  Moderno  de Bogotá  (1964)  y en  el  exterior   en la   Antigua Checoslovaquia “ Colombia un país de América” (1969).

Recibe múltiples premios y reconocimientos (1er premio  por  “Balcones  de  Cartagena”, entre  150. 000 participantes  de  todo el mundo).  Hace ediciones de libros propios. “Los que esperan y su imagen (1965). Es seleccionado como fotógrafo oficial  y único colombiano de  la visita del entonces  Papa Paulo  VI  (1968).

Su  desarrollo pleno, se  da  por  los años  70 y   80, con  múltiples exposiciones. Resalta  la exposición nacional “Toros  desde  la barrera” que  resultó   polémica,  ya  que  ridiculizaba  las  corridas  de  toros.  Entre las internacionales, con un deseo de plasmar su visión caribe, para la posteridad, expone sus imágenes, en los entonces llamados  países  “de la cortina de hierro”, viaje que lo dejó sin trabajo de reportería un  año;  (“nada  tenías  que ir a  hacer con los comunistas” ) fue la frase que recibió entonces como castigo.

En 1982 es nombrado  como  fotógrafo  oficial para cubrir la entrega  del  premio  Nobel de literatura  a García Márquez, en  un trabajo impecable que dejó  para  la posteridad imágenes que han recorrido  el  mundo .

Los 90 continúan para él con  premios,  exposiciones internacionales como invitado  y  libros  con sus fotografías.Se dedica a la creación de la Transfografia, técnica propia con la que, utilizando fragmentos de sus  propias imágenes  y  pintura sobre negativo y positivos  crea   una nueva imagen.

Iniciando el Siglo XXI y cumpliendo  80 años,  el camino recorrido se  torna gris y  lo obliga a emigrar a  los EEUU,  dejando en  Colombia su archivo de 125.000 negativos en custodia a la Biblioteca Nacional.

Como hombre caribe, fuerte y  luchador, sigue dejando huella de  su recorrido“renovado y redescubierto”como decía de sí mismo entonces .En ese país,  con  invitaciones a diferentes universidades transmite en charlas amenas  su  ya sabiduría otoñal:  Universidad de Harvard (2008), State University de NY (2008);  expone  entre  otras salas en la galería Monique Goldstrom en NY (2002).  Sin  dejar de  ser  afamado  en su  terruño, continúan múltiples exposiciones, reconocimientos y premios . Recibe  la  condecoración de  la Orden de Boyacá en el grado de Oficial (2000).  En 2014 se edita el Nereo saber ver, que recoge más de 400 imágenes de todas sus épocas, muchas inéditas, e incluye un minucioso estudio sobre su vida y obra.

Como decía para  una  publicación de Diners Iván Beltrán Castillo, a  propósito  de  un videoreportaje  titulado “Un antiguo  joven  llamado Nereo”:

“a todos  los Nereos que  fueron y  están siendo: el  enamorado impenitente, la estrella  de cine, el  iconoclasista,  el bailarín, el trasnochador, despegado  del dinero y  apegado a la pasión. El  mismo que  fotografió todos los rituales del  campo, las  parrandas de los vallenatos, las  corridas de  toros, las miserias  de las  cárceles, las  risas de las  mujeres, la magia de La Guajira y la eternidad del Amazonas, el rostro piadoso de los santos y  los desheredados,  la jactancia de los boleristas,  el triunfalismo de los políticos”.

En fin, Nereo, un hombre romántico empedernido, su obsesión  por lo perfecto y el detalle , su  resistencia ante un “no” y al  “no se puede”, el disfrute de estar solo sin soledad, sus anécdotas a través del  tiempo y  la capacidad, de crear proyectos hasta  su último día en ese largo camino que recorrió .

Podría continuar llenando páginas con la historia de un hombre que supo vivir con la intensidad que merecían los días que se le presentaban, haciendo honor a los detalles.

Y como dijo antes de iniciar su último viaje,  lúcido, tranquilo y pleno. “Hice todo lo que yo quise hacer en mi vida, no le envidie nada a nadie, ha sido suficiente ya lo vivido.”

ACTIVIDADES DE “INOLVIDABLE NEREO”

Museo de Arte Moderno de Barranquilla

1º. de septiembre

“Saber Ver: Ojos al rio”.

Análisis de la Obra de Nereo.

Invitado: José Antonio Carbonell Blanco, especialista en literatura y edición  de  publicaciones.

Hora: 7-8 pm

Cartagena Insomne

1º.  de septiembre

“Nereo, el hombre, y Nereo, el artista”

Ocho piezas virtuales durante todo el mes de Septiembre

Junto a él vamos a recorrer en burro, en barco y en tren, la Colombia que conoció como “la palma de su mano”, en un audiovisual con guion de Iván Benavides, música producida por Boris García y Carlos Quintana, y con las voces de Natalia Reyes, nuestra Reina Insomne, de Ramsés Ramos, el Faraón de la Noche. Un teatrino, dirigido por Ricardo Muñoz, nos hará vivir la relación de Nereo con su cámara y con la luz. Su visión de la ciudad que lo vio nacer, Cartagena de Indias, la veremos en la exposición virtual que Niurka Rignack está preparando con fotografías que él tomó en los años 60.

Un recetario de postres, su comida preferida, diseñado por Leonor Espinosa, la gran chef y artista plástica cartagenera, y coordinado por Anamarta de Pizarro; un bolero de esos que le encantaban a Nereo, producido por Boris García y Carlos Quintana, cantado por Natalia Reyes, y bailado por dos miembros de la compañía Atabaques con la coreografía de su director Wilfran Barrios; las crónicas de “Yo, Nereo” escritas por Juan Antonio Pizarro que se podrán escuchar en una versión de audio con la voz de Ramsés Ramos. En todos los trabajos audiovisuales tendremos el talento de dos jóvenes cartageneros, el diseñador y productor Sebastián Muñoz y el director Santiago Muñoz.

Fundación Gabriel García Márquez

La obra de Nereo López y su contribución al fotoperiodismo en Colombia pueden ser vistas a través de la mirada de distintos fotógrafos y curadores de arte,  publicadas en el sitio web de festivalgabo.com. Además, en la página del centro Gabo, centrogabo.org.  Se publicará un especial en el que se relacionará el trabajo fotográfico de Nereo con la narrativa de Gabriel García Márquez.

Biblioteca Nacional de Colombia

7 de septiembre

Facebook live enganchados con el Ministerio de Cultura

Invitados: Álvaro Medina, curador y crítico

Liza López Olivella, hija de Nereo.

Hora : 5-7 pm (hora colombiana)

Museo Nacional

1 de octubre

“Numérico de 8×100” (Natalicio  de ocho gigantes de las artes colombianas).

Exposición de arte colombiano (incluye a Nereo)

Eduardo Márceles Daconte