Entrada al edificio central de Wal-Mart.

La Corte Suprema de Estados Unidos comienza a considerar si aceptar’a la mayor demanda por discriminación laboral en la historia de Estados Unidos.

El reclamo que se inicio con una docena de trabajadoras contra el gigante minorista Wal-Mart, se convirtió luego en una demanda que nuclear a más de 500 mil trabajadoras.

La demanda contra Wal-Mart se basa en un reclamo de las trabajadoras de las tiendas Wal-Mart y Sam’s Club, que sostienen que reciben salarios inferiores y también tienen menores posibilidades de ascenso. La Corte Suprema no analizará si el reclamo es correcto, sino si puede ser presentado en forma masiva.

Se estima que la demanda colectiva puede involucrar desde medio millón de trabajadoras, hasta un millón y medio si se incluye a ex trabajadoras.

Por su parte, la compañía minorista está haciendo los máximos esfuerzos para detener el pleito. A las gestiones de Wal-Mart se han sumado otras grandes compañías, que temen una generalización de las demandas, donde quienes reclaman pueden unir fuerzas para llevar adelante su caso.

“La actual confusión en la ley de demandas colectivas es dañina para todos: empleadores, empleados, negocios de todo tipo y tamaño, y del sistema de justicia civil”, señaló Wal-Mart en un comunicado.

Otras demandas similares se han presentado contra otro de los grandes minoristas, como es Costco y también contra compañías de la industria tabacalera. Ante esta situación, la tabacalera Altria, Bank of America, Dole, General Electric, Intel, Pepsico y UPS son algunas de las compañías que pidieron que la Corte Suprema revisara el caso.

Los abogados que representan a las trabajadoras dijeron que están ansiosos por resolver asuntos de procedimiento que han demorado el juicio.