Rosa Cueva y Diana Pasto en Se Hace Camino Nueva York. Foto Javier Castaño

Rosa Cueva llegó a este país en agosto del 2008. Quiere ser maestra de escuela pública. No tiene documentos, pero sí participa en campañas para sacar a la gente a votar. Tiene 20 años y representa al inmigrante que sueña con estudiar y progresar en los Estados Unidos.

“Los inmigrantes latinos debemos de participar en las elecciones así no tengamos documentos. Estamos obligados a demostrar nuestro poder de alguna manera, participando de manera activa en la sociedad”, dijo Cueva en la sede de Se Hace Camino Nueva York en la calle 92 de Queens. Cueva es parte de un grupo de jóvenes latinos que acudió al llamado de esta organización para motivar a los votantes en estas elecciones generales. Y quieren la aprobación del Dream Act para seguir estudiando y legalizar su situación de inmigrantes.

Cueva estudia en la escuela New Comers de Long Island City, en donde hay 800 estudiantes y el 40% son de origen latino. “Tengo buenas calificaciones y hago trabajo comunitario. Me gusta ayudar a otros inmigrantes y vengo a Se Hace Camino Nueva York a compartir y aprender”.

Cueva trabaja de cajera en McDonald’s para ayudar a su familia en esta nación. Dijo que le encanta salir con sus amigas a tomar café y a caminar por el vecindario. Pertenece a un grupo de latinas para estudiar y ayudarse mutuamente. También le gusta la cosmetología y aprender sobre la historia de los Estados Unidos.

Cueva no puede votar, pero cuando reciba su residencia este diciembre comenzará a contar los días para volverse ciudadana y ejercer su derecho al voto. Cueva vive en la calle 108 de Corona y dijo que estudia mucho para obtener buenas notas y aprender inglés lo más pronto posible porque quiere ser bilingüe. Fast.

Al lado de Cueva se encontraban Patricia Alvarado y Diana Pasto. Cada una tenía un computador al frente para motivar a sus amigos y desconocidos a que salgan a vota. Usaban el mejor arma de la red social: el Facebook.

Desde la izquierda, Fabián Zapata, César Pérez y Brando Martínez.

A su lado se hallaban Fabián Zapata, César Pérez y Brando Martínez. Hacían lo mismo. “Nuestro trabajo es motivar a los amigos a que salgan a votar y si no tienen documentos, pues que motiven a otras personas, que participen”, dijo Zapata.

Natalia Aristizábal, organizadora juvenil de Se Hace Camino Nueva York.

“En nuestra comunidad hay muchos jóvenes indocumentados, pero eso no les impide participar de manera activa en la sociedad”, dijo Natalia Aristizábal, organizadora juvenil en Se Hace Camino Nueva York. “El Dream Act no pasó porque la comunidad inmigrante estaba dormida y desunida, pero ya se despertó. Además, los políticos tienen que dejar las falsas promesas y actuar a favor de los inmigrantes”.

En la calle, Johnmark Collado, de 15 años, repartía volantes a los transeúntes para que salgan a votar o participen de alguna manera en el proceso electoral.

Johnmark Collado repartiendo volantes para motivar votantes.

Varios jóvenes como Amanda hablaron sobre la necesidad de participar en la elecciones y presionar a los políticos para que aprueben el Dream Act. “No tener papeles no es problema y no podemos tener miedo”, dijo Amanda.

Adilca Pimentel habló en vivo por intermedio de un video. Sus amigos en Se Hace Camino Nueva York gritaron y pidieron la aprobación del Dream Acto. “Sí se puede” y “estamos orgullosos de ser latinos”, fueron las frases que más se escucharon.

Grupo de jóvenes participando en la campaña de motivación de votantes de Se Hace Camino Nueva York.