Inmigrantes en la ciudad de Nueva York.

Los inmigrantes en la ciudad de Nueva York sufrieron dos fuertes golpes esta semana: no podrán votar en las elecciones locales como fue aprobada la ley hace dos años y el presupuesto para ayudar a quienes buscan asilo político fue recortado el 10 por ciento.

Además, los políticos demócratas cada vez hablan más como los republicanos y nadie protesta.

Una corte de apelación anuló esta semana la ley que permitiría a los residentes legales, con tarjeta de residencia o green card, votar en las lecciones locales. El juez Paul Wooten escribió que es “inconstitucional” que los inmigrantes legales puedan votar.

De esta manera le otorgó un triunfo a los republicanos que habían demandado para bloquear esta ley que fue aprobada en enero del 2022. El concejal republicano Joe Borelli dijo desde Israel “he ganado, he ganado porque es un caso fácil, lo único que tenían que hacer era leer la constitución y la ley municipal”.

También se oponían a esta ley la senadora estatal republicana Nicole Malliotakis y el presidente del condado de Staten Island, Vito Fossela. En Staten Island, de orientación republicana, fue en donde se presentó la demanda.

La administración del alcalde Eric Adams apoya el voto de los residentes legales en las elecciones locales y apeló la decisión, aunque no han dado detalles. La ley le otorgaba el voto a alrededor de 800.000 inmigrantes que poseen green card o tarjeta de residente.

Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York, dijo que la decisión de la corte de apelaciones, de 3 a 1, es otro “atentado xenofóbico de los republicanos para quitarle poder a los inmigrantes e impedir una democracia más participativa”.

Hay varias ciudades de esta nación que permiten el voto de los residentes legales porque “también pagan impuestos y desean el bienestar de la ciudad”.

Solo recortes a inmigrantes

El alcalde Eric Adams anunció que al final no habrá recortes al presupuesto de las agencias de la ciudad de Nueva York. Sólo se recortará el 10% del presupuesto destinado a los inmigrantes que buscan asilo político, en adición al 20% que ya se había recortado y que ahorró 1.700 millones del presupuesto.

La decisión del alcalde Adams llega un día después que la agencia Moody’s Investors Service calificara a la ciudad como exitosa debido a su “manejo financiero pare cerrar la brecha que está produciendo la crisis migratoria”.

Al alcalde Adams dijo: “Llegamos con la misión de proteger al público, reconstruir la economía y que esta ciudad sea más vivible para todos los neoyorquinos. A pesar de la crisis de inmigración, los efectos de la pandemia y el alto costo laboral, nuestra administración tomó las medidas necesarias para salir adelante. Aún no hemos salido del bosque y necesitamos la ayuda del estado y del gobierno federal para seguir nuestro camino a la estabilidad y prosperidad”.

En los últimos dos años la ciudad ha atendido a 178.600 inmigrantes y en la actualidad 65.000 todavía viven de la asistencia pública, como hotel, comida, salud, educación y capacitación. Los centros de atención al inmigrante han solicitado 35.000 autorizaciones de trabajo.

 

Pie:

Inmigrantes de Nueva York, ciudad santuario.